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El Colegio de Nosa Señora dos Remedios (Orfas) de Santiago de Compostela

Ubicado en Santiago de Compostela, el Colegio de Nosa Señora dos Remedios, o de Orfas (Huérfanas), surge por deseo expreso del arzobispo don Juan de Sanclemente (1534-1602). Su escritura de fundación fue otorgada el 23 de marzo de 1600, donde se dice que dicho colegio fue fundado para que “se recogiesen algunas doncellas pobres y de buena vida y costumbres y allí les enseñasen la Doctrina cristiana y otras labores de por casa, y les doctrinasen para que después de enseñadas pudiesen servir en casas honradas. Sanz del Castillo, en su Vida del Excmo. Señor Don Juan de San-Clemente y Torquemada, nos dice que el número de habitantes del Colegio debía de ser de “18 Señoras Huerfanas de Padre, ò Madre, oriundas de este Arzobispado”. Para su construcción, Sanclemente compró al Cabildo unas casas, y para el sostenimiento de la fundación, compró 169.500 juros situados en las alcabalas de la ciudad compostelana, entregando sus títulos al Cabildo para que se encargase de la conservación y administración del colegio. Su fundador, en testamento fechado a 30 de agosto de 1600, declara a este colegio como uno de sus universales herederos, y ordena que las dotes de las huérfanas no pasen de 100 ducados.
Planta del Colegio de Nosa Señora dos Remedios
La primera intervención importante en el Colegio de las Huérfanas es la edificación de su iglesia, para la cual se contrató al maestro de obras Melchor de Velasco Agüero ( 1669) el 22 de septiembre de 1664 por 800 ducados, quien debía tener terminadas las obras en dos años.
Bóveda de cañón
Cúpula
El resultado es una iglesia de planta de cruz latina de una sola nave, cabecera rectangular y crucero poco pronunciado, dejando de lado la hasta entonces muy utilizada planta vignolesca de cabecera semicircular y capillas comunicadas entre sí. Velasco dispone también una sacristía a cada lado. El interior se caracteriza por su sobriedad y simplicidad ornamental, que contrasta con el ornato que el canónigo fabriquero José de Vega y Verdugo propone para la catedral compostelana. El maestro trasmerano articula el espacio interior mediante pilastras de orden toscano y fuste de festón vertical rehundido. La bóveda de cañón que cubre la obra repite, en sus arcos fajones, los citados elementos, añadiéndose a dicha bóveda lunetos para la apertura de ventanas rectangulares. En el crucero se levanta una cúpula de media naranja sobre pechinas, que se decora con triángulos lisos resaltados, y se corona con una linterna de anillo simple.
Fachada de la iglesia
La fachada de esta iglesia está dispuesta en chaflán con respecto a la calle, creando así una pequeña plaza que consigue un efecto sorpresa propio del urbanismo barroco. Al igual que en el interior, la fachada destaca por su simplicidad. Consta de un frente rectangular desnudo, enmarcado por dos enormes pilastras de orden toscano. En su centro se dispone la portada, que podemos dividir en tres niveles. En el primer nivel tenemos una puerta rectangular enmarcada por una moldura, en cuyos ángulos superiores forma orejeras; encima de esta puerta se disponen dos ménsulas que sostienen un pronunciado dintel. Sobre éste observamos una ventana cegada de marco similar al de la puerta, añadiéndose las volutas típicas del barroco gallego a ambos lados, constituyendo así un segundo nivel. Estos dos primeros niveles están enmarcados por dos grandes pilastras salientes de orden dórico y fuste rehundido, a las que se pegan dos columnas también dóricas sobre retropilastras, todo sostenido por altos pedestales. Estas pilastras y columnas soportan un entablamento recortado y denticulado, que da paso al último nivel: un frontón triangular partido, con una acrótera en forma de bellota con anillo ecuatorial en cada extremo, y en el centro el escudo del fundador, el arzobispo Juan de Sanclemente.
En 1698, a pesar del poco tiempo transcurrido desde su construcción, la iglesia de las Huérfanas amenazaba ruina, por lo que se contrató, para su reedificación, al maestro de obras Fray Gabriel de Casas (1709) el 4 de marzo del citado año. Este arquitecto tenía que atenerse estrictamente a las nueve cláusulas de su contrato donde se le indicaba los lugares donde exclusivamente debía intervenir, entre ellas: “que hes la bobeda della que se ha de desazer desde la pared de la fachada y delanttera astta el arco de las pichinas primeras… la pared de un lado y de otro todo lo que coxe dicha boveda y ansi mismo la cornisa para elexir dos repisas en cada lado las quales han de rezivir dos arcos… de canteria. La 2.ª que dicha bobeda, que hestta repartida en dos aristas, se ha de repartir en tres lunetas y en cada una ha de llevar su ventana de cantería”. Recibió Gabriel de Casas por este trabajo 3.000 reales en enero de 1699.

Ya en el siglo XVIII nos encontramos con el mecenazgo del arzobispo Antonio de Monroy (1634-1715) sobre el Colegio de Huérfanas, quien en 1706 impuso al mismo las disposiciones sobre clausura propias de los conventos. La gran intervención en este Colegio bajo el mecenazgo de Monroy fue la realizada por Fernando de Casas y Novoa (1670-1750). Este arquitecto fue contratado el 6 de noviembre de 1714 por el deán Francisco Verdugo, en nombre del citado arzobispo, encargándose de la realización de la fachada principal, “la fabrica de un nuevo campanario en la forma que le pareciese mas combeniente” y otras obras como “el primero y segundo piso de lo que corresponde a la enfermeria de bovidillas de buena madera de castaño, las quales han de ser estofadas con buena argamaza de cal, y asi mesmo ha de acer el pisso del corredor del patio, que ace en dicha enfermeria y el fayado de buena madera de castaño labrada, y barrotes embevidos”. Estas obras debía de tenerlas finalizadas Casas en diciembre de 1715.
La fachada principal consta de tres plantas separadas por un listel, de carácter horizontal, y está rematada por una cornisa de vuelo pronunciado. A lo largo de esta fachada se abren ventanas rectangulares enmarcadas con orejeras en sus esquinas; y dos puertas, la principal, que comentaremos a continuación, y la de Carros, muy sencilla.
Portada de la fachada principal
La portada principal se puede dividir en dos cuerpos. En el nivel inferior se abre la puerta, enmarcada con una gruesa moldura con orejeras, y adornada en su clave con una especie de ménsula con extremos enroscados a modo de pergamino. Esta puerta está flanqueada por dos pilastras cajeadas de orden toscano, colocadas sobre pilares, que sostienen un entablamento muy decorado, cuyo friso se ornamenta con mútilos terminados en placa en sustitución de los triglifos. Este motivo tiene sus antecedentes inmediatos, como señala Ríos Miramontes en su obra Aportaciones al barroco gallego, en la fachada del Colegio de San Clemente, de Ginés Martínez, en el proyecto de tabernáculo de la catedral compostelana, de Vega y Verdugo, y en el cierre del cimborrio de dicha catedral, de Peña de Toro. A continuación está la cornisa, muy volada, generando contrastes lumínicos, que da paso al segundo cuerpo. Éste está presidido por una hornacina con la figura de la Asunción. Dicha hornacina presenta bóveda de casetones realzados, pilastras cajeadas que sujetan un arco moldurado con hoja de acanto a modo de clave, y vidriera al fondo.
Asunción
La imagen de la Asunción, salida probablemente del taller de Miguel de Romay, es soportada por una peana que presenta tres cabezas de querubines, sobre las que se alza la Virgen coronada y en actitud orante, cubierta con un manto que genera pliegues. En 1867 esta imagen se pintó de blanco y dorado, segundo el gusto de la época, quedando todavía restos de pintura.
La hornacina se enmarca por dos pilastras cajeadas de orden corintio, que sujetan un friso corrido de ornamentación vegetal. Estas pilastras están flanqueadas a su vez por las típicas volutas barrocas y por decoración de sartas de frutas. A los lados de este segundo nivel se encuentran, sobre pedestales, los escudos de los arzobispos Juan de Sanclemente, el fundador, y Antonio de Monroy, su reedificador. Corona esta portada un frontón curvo partido que da cobijo a una cartela ovalada con la siguiente inscripción: “EL YLLMO SE DN FRAY ANTONIO DE MOROY ARBPOS Y SE DE ISTA CVD MDO REEDIFICAR A SUS EXPENSAS ESTE CLEGIO PA RECOGIMENTO Y EDUCAO D DZELLAS HUERFANAS D ESTE REINO AÑO 1715”.
Campanario
La torre-campanario se alza entre la fachada de la iglesia y la del Colegio, convirtiéndose en el elemento de enlace entre ambas. Se pueden adivinar dos influencias en Casas para su construcción: por un lado la torre del Reloj, de Domingo de Andrade, y por otro el campanario de San Fiz de Solovio, realizado por Simón Rodríguez poco antes, en 1713. Este campanario consta de dos cuerpos. El primero es de planta cuadrada, abierto en sus cuatro lados mediante arcos de medio punto para alojar las campanas. Estos arcos están sostenidos por pilastras toscanas de fuste liso, que se apoyan sobre un antepecho decorado en su centro y extremos por ménsulas en forma de placas. Estos vanos están flanqueados por pilastras cajeadas de festón rehundido, que sostienen un entablamento decorado por placas que sobrepasan el espacio del mismo, y que se corresponden con las placas situadas bajo el antepecho de los vanos. A continuación está una cornisa muy volada, con acróteras dobles terminadas en bola en las esquinas, que da paso al segundo cuerpo. Este presenta planta octogonal, con decoración de placas en todos lados, flanqueados por pilastras lisas, sosteniendo un entablamento que da paso a una cornisa quebrada y terminada en pináculos de bola. Remata el conjunto una cúpula sobre tambor circular con plementería decorada por fajas, y una linterna coronada por un cupulín terminado en pináculo. Este campanario sirvió de ensayo para Fernando de Casas para el remate de la torre de las Campanas de la catedral de Santiago.

La iglesia románica de Sant Pere d'Escales

Del antiguo monasterio benedictino de Sant Pere d’Escales ha sobrevivido su iglesia románica, conocida actualmente como Sant Pere de Graudescales, ubicada en el municipio de Navés, comarca del Solsonés, en pleno Vall d’Ora.
Vista de la entrada Sur y cabecera
Los orígenes del cenobio se remontan a una iglesia edificada por el presbítero Magnulfo, consagrada el 3 de diciembre de 913 por el obispo de Urgell Nantigis para que funcionase como monasterio benedictino (“ut regulariter secundum patris nostri Benedicti statuta Deo servi ibi vivere potuerint”). Al parecer esto último no se cumplió, pues Escales actuó como canónica hasta 960. El 6 de noviembre de ese año el obispo urgelitano Wisad II convierte finalmente Sant Pere en cenobio benedictino (“secundum regulam Beati Benedicti Abbatis”), a petición del presbítero Francemir, nombrándose como abad al canónigo Bello. Testigo de este hecho fue el conde Borrell II (927-993), quien realizó donaciones a la comunidad escalense el 19 de noviembre de 982 y en su testamento, fechado el 24 de septiembre de 993.
A lo largo de la segunda mitad del siglo XI y comienzos del XII se llevó a cabo la ampliación de las dependencias monásticas, si bien no llegó a tener una ocupación superior a diez monjes, y la construcción de una nueva iglesia. En la segunda mitad de siglo XII el monasterio fue asaltado por Bernat del Vilar y su padre, según narran los propios monjes en un documento dirigido al obispo de Urgell y su cabildo, donde se quejan de que los citados individuos habían dejado “la casa de Sen Pere asolada e desfeita” tras haber sido “trencada e robada e cremada”.
Es probable que este hecho supusiese el principio del fin de la vida monástica en Escales, pues en las Rationes decimarum Hispaniae de 1279 ya aparece documentado un “decano novo santi Petri de Scalis”, es decir, funcionaba como decanato, un decano administraba las iglesias y tierras que habían pertenecido al monasterio, acompañado de sirvientes y algún presbítero y siguiendo una vida canonical. Así seguía actuando a comienzos del siglo XIV. Entre los siglos XV y XVII funcionó como iglesia parroquial; posteriormente el templo continuó ofreciendo culto hasta la Desamortización del ministro Juan Álvarez Mendizábal (1790-1853) en 1836, tras lo que quedó abandonado. Entre 1962 y 1967 tuvo lugar la excavación de las ruinas del cenobio, que sacó a la luz la distribución de sus dependencias. A continuación se procedió a la restauración de la iglesia, permitiendo la restitución del culto el 26 de mayo de 1973.

La iglesia románica
Planta de la iglesia
La comunidad benedictina de Escales decidió edificar una nueva iglesia entre finales del siglo XI y comienzos del XII. El templo presenta planta en forma de T, constituida por una única nave de escaso desarrollo y transepto, a la que se añade una cabecera. Ésta está constituida por tres ábsides semicirculares cubiertos con bóveda de cuarto de esfera y a los que se accede salvando un ligerísimo desnivel mediante un pequeño escalón de factura contemporánea. En el ábside central, destacado en planta y altura, se abren tres vanos semicirculares abocinados a modo de ventanas, y presenta un acceso enmarcado por el arco triunfal seguido de una hendidura en el muro. En el caso de los laterales es uno el ventanal semicircular abocinado abierto en cada ábside. Una planta muy similar se encuentra en la también benedictina iglesia de Sant Pau del Camp, en Barcelona.
Ábside del Evangelio
Ábside central
Nave








































Cúpula sobre trompas
Puerta Norte tapiada
Una cúpula sobre trompas cubre el crucero, que da lugar a un cimborio octogonal al exterior, al igual que en la cercana Sant Vicenç de Cardona. En dicha cúpula se abren un óculo en el centro y tres vanos coincidiendo con los puntos cardinales Oeste, Sur y Este, siendo los de Poniente y Levante semicirculares y el restante rectangular. Tras los arcos torales, los brazos del transepto y nave se cubren con bóveda de cañón. En el muro Oeste del lado del Evangelio se aprecia un gran vano semicircular tapiado, visible también desde el exterior, que constituiría el acceso septentrional al templo y que podría comunicar con el cementerio de la abadía. En la parte superior del muro Norte se dispone un ventanal semicircular; a la misma altura se encuentra otro ventanal idéntico en el muro Sur, en el lado de la Epístola. Bajo este vano meridional se abre, precedida de dos escalones, la puerta Sur, de tímpano liso semicircular, y que sería la entrada principal al templo. Cinco escalones fruto de una restauración reciente suben a la nave, en la cual se abren un ventanal semicircular abocinado en los muros Norte y Sur, y al poniente un ventanal cruciforme en la parte superior y una puerta semicircular, que daba acceso a las dependencias monacales.
Planta de la iglesias y dependencias monásticas.
Éstas consisten en un cuerpo principal rectangular
dividido en tres habitaciones: la meridional
funcionaría como establo; la central, con banco
corrido y hogar, sería a la vez dormitorio, cocina
y comedor; y la septentrional, dividida en dos ámbitos,
estaría destinada a horno y taller. Al Poniente se
dispone un patio rectangular a modo de clautro, en
cuyo extremo Sur se adosó una nueva habitación.
Se asiste entonces a una disposición poco habitual en un recinto monástico benedictino. Aunque en la Regla Benedictina, como en las demás regulaciones monásticas, no hay normas respecto a la edificación y distribución de los monasterios y sus iglesias, la puerta occidental suele ser la principal del templo, por donde acceden los fieles, mientras que la Sur comunica con el claustro, como por ejemplo en la abadía de Cluny. En Escales, las excavaciones arqueológicas de 1962-1967 han demostrado que el recinto monástico se encontraba al Poniente, unido mediante un patio rectangular a la fachada occidental, que poco tendría que ver con su aspecto actual, fruto de reconstrucciones posteriores; en consecuencia, el acceso meridional funcionaría como el principal. En relación con esta disposición, la diferencia de nivel entre nave y transepto actuaría como separación entre monjes y fieles; así, la nave sería el espacio para los religiosos, a la que accederían directamente desde sus dependencias por la puerta Norte, y el transepto para los fieles, que entrarían por la puerta Sur. Parecida distribución se da también en la canónica de Santa María de Serrabona, en el Rosselló, tanto en la idea de diferenciar la altura para la situación de los monjes como en el acceso de los mismos por la puerta Occidental.
Vista de la entrada occidental.Se puede apreciar
la puerta tapiada en el brazo del transepto.
Vista de la cabecera por el lado Norte

Al exterior destaca en altura el ya mencionado cimborio octogonal sobre base cuadrada, que corresponde a las trompas del interior. Se techa con tejas, al igual que la nave y brazos del transepto, siendo en estos últimos a dos aguas. Los ábsides presentan decoración de arcuaciones lombardas sin lesenas, mientras que el resto de muros no muestran ninguna ornamentación, siendo interrumpidos únicamente por las puertas y ventanales.
El templo fue sujeto de restauraciones en 1973, ya mencionada, y 1988. El 26 de mayo de 1998 fue declarado Bien Nacional de Interés Cultural.

Apéndice documental
1
913, diciembre, 3.
El obispo de Urgell Nantigis consagra la iglesia de Sant Pere d’Escales.
Arxiu Capitular d’Urgell, Consagracions d’esglésies, núm. 13.
Publicado en BARAUT, Cebrià: “Les actes de consagracions d’esglésies del bisbat d’Urgell (segle IX-XII)”, en Urgellia, nº 1, (1978), pp. 79-80.

Reverencia divini cultus multiplex in multis impletur. Precipue namque tunc vera et salubris existit religio cum quisquis ad amorem Dei compungitur augmentum boni operis se exercere conatur, et cum alicuius animus a sancto Spiritu tangitur ut Semper ad meliora proficiat omnino ortatur. Quamobrem ego Magnulfus sacerdos, propter remedium anime mee et remuneracionem eterne vite adque propter timorem innumerabilium facinorum meorum, ex propriis facultatibus et ex proprio labore dono adque concedo ad domum sancti Petri, quem ego indignus hedificavi, in dotem adque donacionem ipsos domos et curtes et hortos et molendinis et vineas et terras, cultum et incultum, et omnem edificium cum arboribus pomiferis et inpomiferis cum exiis et recresiis et cum omnis superposito, quantumcumque visus sum abere vel posidere de ipsa roca de Busim usque in ipsa serra Garifredo et de ipsa Schala usque in rivo Amalasindo. Quantum infra istas afrontaciones includunt, quicquid visus sum abere vel posidere vel deinceps Xpisto propicio adquirere potuero, totum et ab integre dono adque trado ad iam dictam ecclesiam sancti Petri, exceptus ipsas vineas que fuerunt de (…)rio et exceptus ipso molinare qui est suptus ipsas chasas, et in Vintagola similiter quantum ibi visus sum abere. Et in villa Arcossa domos et curtes e tortos cultum et incultum, quantum ibi visus sum abere vel possidere tam de aprissione quam de comparacione vel concamiacione, dono adque perpetualiter concedo. Trado igitur iamdictam aeclesiam cum omnibus supra scriptis domno et pontifici Nantigisso ad dedicandum vel consecrandum secundum instituta chanonum, ea videlicet raccionem ut dum Deus mihi vitam concesserit habeam ipsam aeclesiam cum omnibus supra scriptis, cum autem divina vocacione obiero omnia remaneat huna cum consensu predicti pontificis suorumque successorum in potestatem nepotis mei Magnulfi, et post ipsum quicumque de mea proienie talis repertus fuerit qui in iamdictam acclesiam digne Deo servire viluerit et pro me sive pro omnibus parentibus meis adque pro omni populo xpistiano preces et sacrificium offerre voluerit per consensum pontificis. Igitur ego Nantigisus, licet indignus episcopus, consecro hanc iamdictam aeclesiam in honore sancti Petri principis apostolorum, et constituo adque decerno omnia que supra scripta sunt inconvulsa et incontaminata perpetualiter manere et, ut tam isti quam quicumque predictam tenuerit ecclesiam, singulos annos tres libras cere pontifici persolvat. Et in ipso domo sancti Petri sic dono libros, idest misale, leccionario, antifernario, psalterio, evangeliorum disposito, alba, planeta, stola, manipulo, chalice cum patena. Statuimus ergo ut si quandocumque tam ab istis quam ab aliis Deum timentibus ad iamdictam aeclesiam tantum concessum vel stabilitum fuerit tam in rebus quam et in omnibus ut regulariter secundum patris nostri Benedicti statuta Deo servi ibi vivere potuerint, ut sit monasterium et locus monacorum. Si quis autem contra hanc dotem vel donacionem venerit ad inrumpendum aut no venerimus, componere faciat ista omnia supra scripta quantum ad eo tempore inmelioratum fuerit et insuper anatematis vinculo innodetur.
Acta dote vel donacione III nonas decembri, anno XV regnante Carlo rege filio Leudovigo.
(Rusc) Nantyggisus episcopus hanc consecreationis dotem firmavi et SSS. Sig+num Margarito. Sig+num Mangolfus presbiter SSS. Wilgera presbiter SSS. Frudisindo. Sig+num Donato. Eldemares levita SSS.
Eles presbiter, qui hunc ista dotem scripsi et SSS. die et anno quo supra. Borrellus presbiter SSS.

2
960, noviembre, 6. Sidona.
El obispo de Urgell Wisad II transforma la canónica de Sant Pere d’Escales en monasterio benedictino, a petición del presbítero Francemir.
Arxiu Diocesà d’Urgell.
Publicado en VILLANUEVA, Jaime: Viage literario a las iglesias de España. Tomo XII, Real Academia de la Historia, Madrid, 1850, pp. 227-231.

Cum in Dei nomine resederet Domnus Borrellus inclitus Comes hac precelsus Marchio, et Domnus Wisadus Sanctae Orgellitensis Sedis Praesul in Civitate Sidona in Orgello tunc advenit ante eos Francemirus Sacer vocem adclamationis dicens: Audi, Domine rector et venerande praesul, praeces quas fundo ante conspectu gloriae vestrae. Dum me tacitus volverem in corde meo, cepi cogitare de facinora quae commissi aq ineunte etate usque in praesentem diem meo peccato impediente et diabolo incitante. Quia sicut ab astra coeli atque arena maris, ita mea innumerabilia sunt peccata et cupi illa delere, et per largissimas elemosinas et amaríssimas lacrimas, quia audivi scripturam dicentem: Elemosinam a morte liberat animam, et non permittit hominem ire in tenebras. Et quia sicut aquam extinguit ignem, ita elemosinam resistit peccatis. Praecor et supplico, Domine Rector et venerande Praesul, ut consilium in vos invenire possim, quomodo anima mea possim de potestate diaboli eripere, et ad ipsum Creatorem qui eam ex nihilo creavit reddere. Illi autem dixerunt: Loquere quod vis, et audiamus. Ille vero ait: Domine est in nostris partibus in pavo (sic. pago) Lordense domus Dei constructa quae holim constituta fuit aecclesia canónica per dedicationem et constructionem Domni Nantygisi Episcopi, et est invocitatum locum Scalas Sancti Petri Principis Apostolorum. Et si Domino placet cupio ibi construere monasterium ubi abitant monaci cum decreta canonum et constructionem regulae sub regimine Episcopi. Cum autem talem vocem adclamationis audissent Domnus Borrellus inclitus Commes, hac venerandus Praesul Wisadus dixerunt: Potest fieri ut fies Pastor in hoc Zenobio. Ego autem Francemirus humilis Sacer dixi: Domine non sum dignus pater esse in hoc Zenobio, Nec Pastor, sed si Domino placet cupio ibi eligere Abbatem secundum iussionem vestram, quia ego non sum dignus vocare Dominus sed servus, quia non cupio ibi volunptatem meam facere, sed volunptatem Patris mei quem Dominus mihi dederit et vobis placuerit. Et cupio ibi servire sicut servus, non ut Dominus, et ibi esse monachus quando fieri potuerit, si Domino placet. At ille Domnus Rector et inclitus Praesul gratias egerunt Deo qui tam firmam spem et consilium rectum dedit hunc Sacerdoti et dixerunt: Elige tibi Abbate qui ibi construat regulam et doceat monachos secundum regulam Beati Benedicti Abbatis et sit pater in hoc Zenobio ad gubernandos monachos et regendas animas. Ante omnia et super omnia Deum semper abeat in mente, ne nobis gehenna tradat. Anno Incarnationis Domini nostri Jesu Christi DCCCC.LX Era DCCCC.XC.VIIII. Indictione V. Anno VII. regnante Leutario Rege, ressidentem Domnem Praesulum Domno Wisado Orgellitensae Sedis Episcopo, et Domno Borrello Comite hac Marchioni praecelso, et Archipresbyteros, id est, Domno Wiricone Levita Archilevita, et Sallane Archilevita, et Eldesindo Archilevita, et Gumilane Archipresbytero, et Ermemiro Archipresbytero, et Wilimundo Abbate, et Suniefredo Abbate, et Wiscafredo Abbate, et Sentane Abbate, et Senguldo Abbate, et Levelde Abbate, necnon et Chanonicos id est, Ermegeldo Praesbytero, et Mirone Praesbytero, et Deilane Praesbytero, et Daniel Praesbytero, et Siero Praesbytero, et Radulfo Levita, et Wifredo Levita, et Witardo Levita, et Exemenus Praesbyter et Adrovarius Praesbyter, et Durandus Praesbyter, et Wadamirus Praesbyter; et de Laycis, id est, Gotmare et Olibane et alio Gotmare, et Eldemare, et Isarno, et Eldefredo. In Ecclesia Sancti Petri cuius baselica sita est in Comitatum Orgellitense in Pavo (sic. pago) Lordense, in locum cuius vocabulum est Scalas, dum inter coetera negotia simul detractarent advenit Francemirus Praesbyter ad Concilium in Sede Vico post solempnitatem Omnium Sanctorum expetivit Domnum Praesulum Wisadoni propter amorem Dei et remunerationem coelestis patriae ut elegisset Bellone Praesbyterum ad onorem Abbatis in Ecclesia Sancti Petri Apostoli quae usque hodie permansit Ecclesia chanonica. Ego namque Francemirus Praesbyter praestolo misericordiae vestrae ut non dedignemini concedere Abbatem in hunc locum Sancti Petri Principis Apostolorum qui ibi doceat regulam Beati Benedicti Abbatis et instrue disciplinae sacrae et imbrat literarum sensum. Haec audientes Beatus Pontifex et cuncta congregatio qui in ipso concilio aderant, interrogaverunt jam dictum Francemirum, si abebat inventum aliquem monacum aut clericum quem Abbatem possit eligere. Ille autem dixit: Abeo inventum unum ex vicinis nostris Bellone Praesbytero et Chanonico de Pavo (sic. pago) Lordense, qui potest ad hoc opus esse; natura nobilis, eloquentia prudens, docibilis moribus, temperatus, sobrius, humilis, in domactibus ecclesiasticis exercitatus, insuper omnia fidei documenta verbis simplicibus assertus. His auditis placuit omnes tam Episcopo quam omnes qui in ipso concilio residebant omnium ibidem adstantium eligentes et proclamantes Bellonem Praesbyterum ad honorem Abbatis. Nam ego Wisadus Episcopus consentio adque trado ad jam praefatum locum Sancti Petri ipsa Ecclesia Santi Mametis qui est in ipsa rocha cum ipsas mansiones et terras et vineas ad se pertinentes ubi invenire potueritis, et de hac die in antea ubi terris et vineis adquirere potuerit ipsas decimas qui inde exeunt obfirmamus atque stabilimus in hunc locum Sancti Petri Apostoli. Et ego Francemirus Praesbyter dono adque trado ad domum Sancti Petri Principis Apostolorum propter electionem Zenobii, et propter remedium animae meae ipsas mansiones quae abeo in illa currize et ipsa Ecclesia Sancta Eulalia simul cum ipsas curtinas et orreos e tortos et arbores pomiferos vel inpomiferas et terras et I. vinea et molinos cum illorum exio et regressio et illorum caput aquis quantum de meo invenire potuerit homo in hunc locum dono atque trado ad domum Sancti Petri in illa tentellagine uno domo et dono ad Sancti Petri libros Eptatico I. Apocalipsin, et actus Apostolorum et Regum, Sapientia Salomonis, disposito I., passionario I., chanano (sic. chanone) I., missale, lectionario, antiphanario in uno volumine, psalterio I., prosario I. et Profetarum I. Et de bestias, equas VI., vacas V., porcos III., inter oves et capras C. et boves IIII. cum illorum aperos, et II. asinos, et tapite I., et quoto I., plumazo I., mapas parilios II., tualias II., cannatas II., anapos X., scutellas XXX., tonnas IIII., bacinos parilio I., caldera erea I. Ego Bellus Presbyter dono ad domum Sancti Petri kavallo I. cum freno et sella et parilio I. de boves, asino I., oves decem, porchos VI. Dono ego Francemirus Praesbyter haec omnia quod superius insertum est ab omne intecrietate ad domum Sancti Petri propter absolutionem peccaminum et propter amorem coelestis patriae, et propter metum gehennae ignis, hut merear evadere penas inferni et ad patria pervenire paradisi. Et ego Wisadus per consensu Francemiri Praesbyteri et per consensum fidelium nostrorum adclamamus et confirmamus adque stabilimus Bellonem Praesbyterum ad honorem Abbatis pariter uno animo in hoc Zenobio unoque consensu diebus vitae suae absque ullius blandimentum, nisi hobedientia summi praesuli monasterii istius Sancti Petri ad docendos et gubernandos necnon ad regendos omnes fratres ibidem Dei famulantes tam in isto monasterio quam in suis cellulis seu etiam alodes et coeteris rebus et omnem redibicia quod in hoc monasterio donatum vel consensum fuerit, et quicquit in antea inspirante Deo adquirere potuerit, et quicquit in praenotatu loco servire consueverint omnibus ipsiusque rebus. Simili modo concedimus et omnem redibicionem in illorum usibus dispensare transfundimus absque ullius contradictionem teneant et possidfeant per nomen nostrum vel redemptionem animarum nostrarum de nostro jure in eorum transfundimus quicquit nobis cultum esse videtur tam iste Bellus Abba et fratres illius sic Deo servientes quam successores eorum. Et qui ex his rebus aliquit Belloni Abbati vel successorum eorum subtraxerit, vel inquietare praesumpserit peccatis nostris animae illius sit obligatum et pro temporali judicio componat de auro durissimo libras X., et haec scriptura firmis permaneat. Facta scriptura electionis VIII. Idus Novembris. = Sig+num Rorrellus Commes qui et Marchio. = Sig+num Borrellus. = Wisadus Sanctae Mariae Sedis Episcopus consensi et subscripsi. = Ego Francemirus Praesbyter qui hanc electionem rogavi scribere et testes firmare et subscribere. = Ellamirus subsc. = Wiricus Archilevita ss. = Salla Archilevita ss. = Ermemirus Archipresbyter ss. = Suniefredus Abba ss. = Daniel Sacer ss. = Quilmundus Levita adque Abba ss. = Senta Abba ss. = Seniuldus Abba ss. = Levelde Levita Abba ss. = Ermegildus Praesbyter ss. = Libanus Praesbyter qui hanc electionem rogitus scripsit et subscripsit sub die, et anno quod supra.

3
Siglo XII, segunda mitad.
Los monjes de Sant Pere d'Escales se quejan ante el obispo de Urgell y su cabildo de ataques sufridos por el monasterio.
Arxiu Capitular d’Urgell.
Publicado en PUJOL, Pere: Documents en vulgar dels segles XI, XII & XIII procedents del Bisbat de la Seu d'Urgell, Bilioteca Filològica de L'institut de la Llengua Catalana, Barcelona, 1913, pp. 13-14.

Lo son clams de tons los homens de sen pere descales luin ni prob que fan a senta maria e al bispe e a tot lo couent den. b. del uilar e de son pare. que an la casa de sen pere asolada e desfeita e ogans com primerament per les sues oradures e per les sues folees e per lo feit seu quel el fai e fo la casa de sen pere trencada e robada e cremada. e no per clam de sen pere ni de senta maria de la set. ahi ilex trasene I. libre que uene LX. sol. an. p. uila. e tras hne autre que uene de la corit XX. e V. sol. perque senors lesglesia ne pis seruida. outra alo a la onor uenuda enpignorada e ogans com. inprimis los molins de caned per CC. sol. inpignora. e lo mas de la sala do ora que solie dar a sen pere de pa e de uino e de carn. la meitad e per LXX. sol. que b. nag tornao a sensum que no fore obs a la casa per M. sol. el sensum daquel mas almes inpignora. e anaut los molins de la corit e les ioues els quarts ames inpignora per. C.L. sol. ahi ilex les con animes que ssolien laurar ab la ioua atornades a sensum. per auer quen pres perque III. clerges que i solien estar ara non i esta for I. e aquel mori de fam. ara senors dels homens. de la onor que naditans perque los homens no poden sofere primerament G. de la morera e A. lafont. en arloui. engerat. a quens totes IIII. que naditas on nos som fot. clamans. ara senors ogans les males feites autres quel el fa en la onor. primerament II. mases a uilalta que roba per II. uegades e it fe be de mal qui ualg be M.CC. sol. et alia uice ueng al alberg den G. de margenedes emenasen los porcs el bous e tota i tant troba perque lo mas ne ualra totes temes meins e ne perdud e anant ueng el mas de la muntad uingui II. uegades e fas de mal qui ualg CC. sol. en diners e anean torna i el mas ilex de la muntada e pres lome el auer e la roba e tengo pres tot VI. senmanes e a cab de sis senmanes fet pleid lel ome e fetlo iurar manues su a sen cristoual de buse que nos sen clamarie. tot alol i fet aquel om pernelet que no anie e anant ueng I ioue nob estar per nom. Joan de sen climenz que ere natural de la corit e preslo perque o com dauer que sauie e pres lauer seu. e com losenmenaue pres el e no uolie anar e per lo car el no uolie anar preslo pel collons e cuidal ociure e tenglo pres e fetllo rembre. e agne tot lo seu pernelet que el no anie. e can exi de son poder fetlo iurar.. manues que nosen clamarie. e anant los molins de sen pere de la corit que foren cremans esderocants. per lo feit del e anant fals en. b. dega autre mal als homens de la corit. metse en couenenza ab los caualers e ab los homens de pes quels per fer del seu e sobre a lo el nols atenre daquel feit. e uenen aquels sobre los homens de la corit. e pignoren los homens e son ne robans perque los homens san apagar. aquel auer. e anant atengunds de suedads los homens de la corit dentrada de quaresma en la pernelet quen os no auem. meins de tot a lo apledeiants los homens de la corit persotreita dauer en o pernelet que en els trobasen a agud de cadau qui XX. sol. qui XXX. qui X. e de tot a lo som clamans nos de tons aquests clams e de la casa descales que el a desfeita. e atenemne a senta maria al bispe e a tot lo couent. que sen drez tot aquest feit. en la guerra den. G. de beleuezer e de G. de senta fe donarense los fils den. br. dega. el els tenien la casa en poder e desferen IIII. mases ab en G. de beluer.

La iglesia gótica de San Salvador de Cines

En el ayuntamiento de Oza dos Ríos, provincia de A Coruña, se halla la antigua iglesia monástica benedictina de San Salvador de Cines, que en la actualidad funciona como parroquial bajo la advocación de San Nicolás. El topónimo “Cines” proviene del latín “cinis”, que significa “ceniza” o “difunto”; teniendo en cuenta la proximidad de un castro, no sería descartable el hecho de que en este lugar se realizase algún tipo de ritual precristiano.
Breve historia de la abadía de San Salvador de Cines
Los orígenes de esta abadía se remontan a la década de los 80 del siglo IX, cuando el noble Aloito y su esposa fundaron un monasterio familiar dúplice bajo la advocación de San Salvador. Sus descendientes ejercieron la protección de este cenobio, donándole un considerable número de iglesias, aldeas e incluso el monasterio de Santa Eulalia de Espenuca, pasando éste a ser priorato de Cines el 26 de octubre de 1063. A finales del siglo XI, mediante uniones matrimoniales, el cenobio ciniense pasó a manos de la poderosa familia Traba. La relación entre esta familia y Cines tuvo su episodio más sonado en el pleito que enfrentó al conde Pedro Froilaz de Traba (1075-1128) con el abad ciniense Nuño a principios del siglo XII, en el que tuvo que mediar el papa Pascual II (1050-1118), y que se saldó con el fin de la presencia de la comunidad femenina; de este modo dejó Cines de ser dúplice. Unas décadas después, en 1178, el arzobispo compostelano Pedro Suárez de Deza (+ 1206) ordenó que los monasterios familiares dejasen de ser patrimonio de los herederos de los fundadores, aunque esto no impidió que los Traba siguieran manteniendo lazos con el cenobio ciniense.
A lo largo de la decimosegunda centuria la abadía debió adoptar la regla de San Benito. En una donación que Pelayo Munionis de Parada realiza a Cines y su abad Munio el 8 de marzo de 1201, el donante menciona como patronos del monasterio a “Domino Sancto Saluatori, et Sancte Marie Virgini, et Sancto Nicholas, sancto pater Benedicto”; esta última mención al “santo padre Benito” hace suponer que ya era benedictino. Esta escritura también confirma la existencia de reliquias de santos en Cines, al afirmar et omnibus sanctis quorum reliquie recondite sunt in monasterio Cinis”, lo que supondría una fuente de ingresos para el cenobio. Pero la primera mención clara de la pertenencia de la congregación ciniense a la orden benedictina se encuentra en una diligencia extendida al comienzo del traslado de las escrituras del monasterio, el 22 de abril de 1349, donde se lee “monasterio de Sant Saluador de Cinjs de la orden de Sant Benedicto”.
En algún momento de la década de los 60 del siglo XIV, un miembro de la familia Castro, tal vez Fernando de Castro (+ 1377) o su hermano Alvar Pérez de Castro (+ 1384), apoyó el levantamiento de una nueva iglesia para el monasterio benedictino de San Salvador de Cines. Entre finales de esa década y los primeros años de la siguiente, el conflicto entre los partidarios de Pedro I de Castilla (1334-1369) y su hermanastro Enrique de Trastamara (1333-1379) provocó la paralización de las obras, habiéndose edificado tan sólo la cabecera. Los Castro tomaron partido por Pedro I y, con la derrota de éste, el territorio brigantino pasó a estar bajo el control predominante de Fernán Pérez de Andrade “O Boo” (+ 1397), quien decidió concluir la iglesia del monasterio a petición de los monjes.
Uno de los más grandes males que sufrían los monasterios de la corona castellano-leonesa en la época bajomedieval era el de las encomiendas, que consistían en que un noble o caballero se autoproclamaba  encomendero o defensor de un dominio del monasterio a cambio de sus rendimientos económicos. San Salvador de Cines no fue una excepción, soportando los abusos señoriales a pesar de los mandatos reales condenándolos y protegiendo al cenobio promulgados por Juan I (1358-1390) el 28 de diciembre de 1380, Enrique III (1379-1406) el 6 de junio de 1401 y Enrique IV (1425-1474) el 19 de diciembre de 1460.
En 1486, los reyes Isabel I de Castilla (1451-1504) y Fernando II de Aragón y V de Castilla (1452-1516) viajaron a Galicia y, tras comprobar el estado decadente en el que se encontraban los monasterios gallegos, decidieron que hacía falta una reforma, solicitando la autorización pontificia. En 1494, el papa Alejandro VI (1431-1503) encarga a las Congregaciones de San Benito de Valladolid y de Poblet la reforma de los cenobios galaicos. Ésta fue comenzada en octubre de este año por fray Juan de San Juan de Luz, prior de San Benito de Valladolid y reformador general de la Congregación, quien el 6 de noviembre tomó posesión de Cines en nombre de dicha congregación. Durante los primeros años del siglo XVI San Salvador de Cines seguió funcionando como abadía, hasta que el 12 de abril de 1518 el papa León X (1475-1521) decreta la anexión de Cines al monasterio de San Martín Pinario, finalizando su historia como abadía, al convertirse en priorato del cenobio compostelano. En 1836, a raíz de la Desamortización propiciada por el ministro Juan Álvarez Mendizábal (1790-1853), el priorato se transformó en iglesia parroquial bajo la advocación de San Nicolás, y como tal ha continuado y continúa ejerciendo en la actualidad.

La iglesia gótica
Como ya se apuntó anteriormente, en el último tercio del siglo XIV se lleva a cabo el levantamiento de una nueva iglesia para el monasterio ciniense.
Planta y distribución de
talleres y representaciones
El resultado es una iglesia de tipo gótico basilical o monástico, de planta basilical de tres naves, la central más ancha, dividida a su vez en tres tramos, acusándose en planta el tramo equivalente al transepto, y en alzado el tramo inmediato a la capilla mayor, dando lugar a un cimborio, influencia de San Francisco de Betanzos. La cabecera está constituida por tres ábsides poligonales, el central heptagonal y los laterales pentagonales. En la cubierta de los tres ábsides se emplean bóvedas nervadas de abanico con ocho nervios de perfil triangular sostenidos por baquetones en la capilla mayor, y seis de perfil rectangular en las laterales, descansando en columnas acodilladas. La capilla central recuerda a la también iglesia monasterial benedictina de San Pedro de Soandres. En el tramo de naves se utiliza la armadura de madera a dos aguas, mientras que en el cimborrio esta armadura es a cuatro vertientes.
Los pilares se disponen sobre basamentos cilíndricos decorados con colgantes, a los que se añaden en cada frente una semicolumna que sostiene los arcos y columnillas intermedias soportando las dobladuras de los mismos; todos estos arcos presentan perfil apuntado y parten de una misma altura, así se hallan en las vecinas iglesias de Santa María do Azougue y Santiago de Betanzos. Idénticas características decorativas presentan los arcos de ingreso a las capillas laterales de la cabecera, los cuales descansan en una semicolumna a cada lado. En el caso del arco triunfal de acceso a la capilla mayor, presenta una moldura más acentuada, con las aristas achaflanadas y tres semicolumnas de apoyo en cada lado. Cada uno de los cuatro pilares presenta una ménsula moldurada orientada a la nave central, sobre las que estaría asentada una tribuna de madera, desaparecida en la actualidad.
Nave central vista desde el ábside
La sección de los arcos de las naves laterales está constituída por una semicolumna y dos semicolumnillas a cada lado. Este haz, en los muros Sur y Oeste, descansa en un cul-à-lamp que  presenta forma de cabeza humana, solución que también se encuentra en el tramo de crucero de San Francisco de Betanzos, si bien en el muro Oeste el deterioro ha ocultado su antropomorfología. Este elemento es característico de las construcciones del Cister.
Sobre los tres arcos de acceso a las capillas absidiales se abren rosetones polilobulados, siendo más elaborado el situado sobre el arco triunfal, constituido por un vano trilobulado en torno al que se abren otros seis a modo de pétalos.
Zócalo decorativo
Arco triunfal a la capilla mayor
Tres escalones dan acceso a la capilla mayor, enmarcados por los pilares que sustentan el arco triunfal, los cuales se diferencian de los de las naves en que, en los lados que dan hacia éstas, presentan cuatro semicolumnillas en lugar de una. Destaca la presencia en dichos pilares del escudo de la familia Castro. Ya en el interior del ábside principal se halla un zócalo decorativo constituido por arcos ciegos apuntados que dan cobijo a otros trilobulados también cegados. Este elemento decorativo, cuyo origen debe rastrearse en la cabecera gótica de la catedral compostelana, fue difundido a través de obras mendicantes, como en la capilla mayor de Santo Domingo de Bonaval. A ambos lados, flanqueando el actual retablo, se disponen unas pequeñas hornacinas. La capilla principal se comunica con las laterales mediante sendos vanos semicirculares.
En la capilla mayor son tres los ventanales abiertos, construidos por arcos apuntados amainelados, dando lugar a otros arcos menores, abriéndose un óculo en la enjuta. En los ábsides laterales el número de ventanales se reduce a dos, en este caso se trata de vanos semicirculares, como los que se abren en cada uno de los tres tramos en que se dividen los muros Norte y Sur, si bien éstos son de menor luz, y probablemente se traten de añadidos posteriores como otra ventana de similares características que se halla al lado de la puerta Sur.

En la elaboración de la decoración escultórica intervienen al menos cuatro talleres. El primero de ellos trabaja en la cabecera; el segundo en la nave Norte, taller brigantino que interviene también en Santa María do Azougue, San Francisco y Santiago de Betanzos; el tercer taller, más arcaizante, trabaja en la nave Sur, además de en Santiago de Betanzos; por último, está el taller que interviene en los capiteles sobre cul-à-lamp del muro occidental y muy probablemente en la portada occidental, y que también trabaja en la portada Norte de Santa María do Azougue y en la portada principal de San Antón de Mántaras.
Psicomaquia
A nivel iconográfico destaca sobre todo la representación, en el capitel del lado del Evangelio del arco triunfal, de una Psicomaquia o batalla interior del alma, único ejemplar conocido en el arte medieval gallego. En este caso se trata de dos parejas formadas cada una por un Vicio, representado por un animal (jabalí y león), y una Virtud, figurada en féminas armadas con espada y escudo de los Castro. Probablemente sean la Paciencia contra la Ira y la Humildad contra la Soberbia. Otros temas destacables son Cristo descorriendo el velo de la Antigua Ley flanqueado por apóstoles, en el pilar Norte inmediato a la cabecera; un martirio en el pilar Sudeste; y la presencia de tres Anunciaciones, tema típico en las construcciones promovidas por Fernán Pérez de Andrade “O Boo”.
Cristo descorriendo el velo de la Antigua Ley
Anunciación situada en el muro Norte
Tímpano de la fachada occidental
Fachada occidental
En cuanto al exterior, la fachada occidental sigue el modelo románico de distribución en tres calles, correspondientes a las tres naves, mediante contrafuertes. El tímpano de la portada, albergado por tres arquivoltas decoradas con hojas cuadrifolias y puntas de diamante y rodeadas por decoración de sogueado, presenta a Cristo Salvador flanqueado por San Benito y San Nicolás, conjunto elevado sobre un cimacio moldurado que sostienen cuatro columnas, en cuyos capiteles aparecen de nuevo una Anunciación y decoración de dragones, símbolos del Mal. Se podría argumentar, entonces, que en estos cuatro capiteles lo que se quiere representar es el triunfo del Bien sobre el Mal a través de la Anunciación, redentora del Pecado Original, que culmina con el Cristo triunfante del tímpano. En el nivel superior se abre un rosetón, circundado por decoración de hojas de acanto, a su vez rodeada por hojas de punta de diamante, con un sogueado cobijando el conjunto, junto al que se dispone el escudo de los Andrade. Culmina la fachada un hastial sobre el que se dispone la antefija en forma de jabalí con una cruz florenzada, ocupando este animal el lugar habitualmente reservado para el cordero; el jabalí es la marca personal que Fernán Pérez de Andrade “O Boo” dejaba sobre las iglesias que promovía. En la esquina Norte se dispone la torre-campanario, que parece ser un añadido del siglo XVI.
Tímpano de la fachada Norte
La fachada Norte se divide también en dos niveles, y presenta contrafuertes dispuestos de modo que desde el exterior se adivina la disposición interna en tres tramos. Bajo la cornisa se sitúan un total de veintidós canecillos. El tímpano presenta un tema típico del gótico gallego, la Epifanía o Adoración de los magos, que simboliza el comienzo de la fe cristiana, pues en esta representación se busca manifestar la divinidad de Cristo y su reconocimiento por los gentiles ante los que Jesús se muestra como Mesías universal. Rodean el tímpano tres arquivoltas apuntadas lisas, que son a su vez albergadas por una decoración de sogueado. De nuevo el cimacio es sostenido por cuatro columnas, pero en este caso sus capiteles están demasiado deteriorados como para permitir una identificación de los temas.
Fachada Sur

En la fachada Sur también se intuye la disposición interior en tres tramos. El muro se refuerza con tres contrafuertes, pues en el lugar que debería estar el cuarto se encuentra el arranque de un muro que podría corresponder al antiguo claustro. En el tramo inmediato a la cabecera se abre una puerta albergada por un arco de medio punto sin decoración alguna, centrándose ésta en los veintitrés canecillos que adornan la cornisa, donde destacan dos representaciones de la Lujuria.
Ábside central
La cabecera está dominada por el ábside central, de mayor altura que los laterales. En los ángulos de las tres capillas se disponen contrafuertes, que en el ábside principal tienen un remate escalonado. Una línea de imposta divide cada capilla en dos niveles, el inferior a modo de basamento, especialmente en los contrafuertes, y el superior albergando los ya mencionados ventanales. Culminan la cabecera canecillos bajo cornisa.
Para finalizar con el exterior hay que mencionar el cimborio, que se destaca en altura. Sólo los lados Norte y Sur presentan ornamentación de canecillos, pero sin duda lo más destacable es la presencia, en cada uno de dichos lados, de cuatro vanos tapiados con mampostería, lo que delata que originalmente el templo gozaba de una iluminación cenital en el transepto. Se disponen diez canecillos por cada uno de los citados lados.


Arco de ingreso a la capilla funeraria

A principios del siglo XV se abrió una capilla funeraria en el tramo inmediato a la cabecera del muro Norte. Presenta planta rectangular y se cubre con bóveda de crucería, cuyos nervios descansan en cuatro columnas acodilladas dispuestas una en cada esquina. Fue realizada por el mismo taller que se ocupó de las capillas rectangulares que flanquean el ábside principal de San Francisco de Betanzos y de la capilla funeraria rectangular de Santiago de la misma localidad. Se accede a esta capilla a través de un gran arco apuntado, sostenido por dobles columnas a cada lado, las cuales sostienen un capitel historiado. En el situado al Este aparece otra vez una Anunciación, alusión a la Redención, y en el occidental dos arpías o aves-sirena con las colas entrelazadas y dos aves picando una hoja, aludiendo tal vez a la elevación y trascendencia. 
Anunciación
Montero con lebreles
En su interior destacan los dos capiteles del lado Este, en los que se desarrolla una escena de cacería. En uno de los capiteles aparece un montero sujetando a dos lebreles mientras toca la bocina, rodeado de vegetación; en el otro se muestran una pareja de jabalís y otra de perdices, animales típicos de caza. Esta temática es típica de la clase nobiliaria. En el muro Norte se abren dos arcosolios apuntados, que albergarían unos sepulcros ahora desaparecidos. En el lado Este se dispone una ventana amainelada de arco apuntado que alberga dos arquillos y un óculo lobulados.
Este templo fue declarado Monumento Histórico Artístico el 27 de marzo de 1981 por Real Decreto, haciéndose efectivo en el BOE del 6 de junio de 1981. En 1983 y 1992 se llevaron a cabo obras de restauración en la iglesia.

[Este artículo es un resumen de la tesina "San Salvador de Cines en el contexto del gótico gallego", realizada por quien esto escribe y defendida públicamente el 23 de mayo de 2006]