El Colegio de Nosa Señora dos Remedios (Orfas) de Santiago de Compostela

Ubicado en Santiago de Compostela, el Colegio de Nosa Señora dos Remedios, o de Orfas (Huérfanas), surge por deseo expreso del arzobispo don Juan de Sanclemente (1534-1602). Su escritura de fundación fue otorgada el 23 de marzo de 1600, donde se dice que dicho colegio fue fundado para que “se recogiesen algunas doncellas pobres y de buena vida y costumbres y allí les enseñasen la Doctrina cristiana y otras labores de por casa, y les doctrinasen para que después de enseñadas pudiesen servir en casas honradas. Sanz del Castillo, en su Vida del Excmo. Señor Don Juan de San-Clemente y Torquemada, nos dice que el número de habitantes del Colegio debía de ser de “18 Señoras Huerfanas de Padre, ò Madre, oriundas de este Arzobispado”. Para su construcción, Sanclemente compró al Cabildo unas casas, y para el sostenimiento de la fundación, compró 169.500 juros situados en las alcabalas de la ciudad compostelana, entregando sus títulos al Cabildo para que se encargase de la conservación y administración del colegio. Su fundador, en testamento fechado a 30 de agosto de 1600, declara a este colegio como uno de sus universales herederos, y ordena que las dotes de las huérfanas no pasen de 100 ducados.
Planta del Colegio de Nosa Señora dos Remedios
La primera intervención importante en el Colegio de las Huérfanas es la edificación de su iglesia, para la cual se contrató al maestro de obras Melchor de Velasco Agüero ( 1669) el 22 de septiembre de 1664 por 800 ducados, quien debía tener terminadas las obras en dos años.
Bóveda de cañón
Cúpula
El resultado es una iglesia de planta de cruz latina de una sola nave, cabecera rectangular y crucero poco pronunciado, dejando de lado la hasta entonces muy utilizada planta vignolesca de cabecera semicircular y capillas comunicadas entre sí. Velasco dispone también una sacristía a cada lado. El interior se caracteriza por su sobriedad y simplicidad ornamental, que contrasta con el ornato que el canónigo fabriquero José de Vega y Verdugo propone para la catedral compostelana. El maestro trasmerano articula el espacio interior mediante pilastras de orden toscano y fuste de festón vertical rehundido. La bóveda de cañón que cubre la obra repite, en sus arcos fajones, los citados elementos, añadiéndose a dicha bóveda lunetos para la apertura de ventanas rectangulares. En el crucero se levanta una cúpula de media naranja sobre pechinas, que se decora con triángulos lisos resaltados, y se corona con una linterna de anillo simple.
Fachada de la iglesia
La fachada de esta iglesia está dispuesta en chaflán con respecto a la calle, creando así una pequeña plaza que consigue un efecto sorpresa propio del urbanismo barroco. Al igual que en el interior, la fachada destaca por su simplicidad. Consta de un frente rectangular desnudo, enmarcado por dos enormes pilastras de orden toscano. En su centro se dispone la portada, que podemos dividir en tres niveles. En el primer nivel tenemos una puerta rectangular enmarcada por una moldura, en cuyos ángulos superiores forma orejeras; encima de esta puerta se disponen dos ménsulas que sostienen un pronunciado dintel. Sobre éste observamos una ventana cegada de marco similar al de la puerta, añadiéndose las volutas típicas del barroco gallego a ambos lados, constituyendo así un segundo nivel. Estos dos primeros niveles están enmarcados por dos grandes pilastras salientes de orden dórico y fuste rehundido, a las que se pegan dos columnas también dóricas sobre retropilastras, todo sostenido por altos pedestales. Estas pilastras y columnas soportan un entablamento recortado y denticulado, que da paso al último nivel: un frontón triangular partido, con una acrótera en forma de bellota con anillo ecuatorial en cada extremo, y en el centro el escudo del fundador, el arzobispo Juan de Sanclemente.
En 1698, a pesar del poco tiempo transcurrido desde su construcción, la iglesia de las Huérfanas amenazaba ruina, por lo que se contrató, para su reedificación, al maestro de obras Fray Gabriel de Casas (1709) el 4 de marzo del citado año. Este arquitecto tenía que atenerse estrictamente a las nueve cláusulas de su contrato donde se le indicaba los lugares donde exclusivamente debía intervenir, entre ellas: “que hes la bobeda della que se ha de desazer desde la pared de la fachada y delanttera astta el arco de las pichinas primeras… la pared de un lado y de otro todo lo que coxe dicha boveda y ansi mismo la cornisa para elexir dos repisas en cada lado las quales han de rezivir dos arcos… de canteria. La 2.ª que dicha bobeda, que hestta repartida en dos aristas, se ha de repartir en tres lunetas y en cada una ha de llevar su ventana de cantería”. Recibió Gabriel de Casas por este trabajo 3.000 reales en enero de 1699.

Ya en el siglo XVIII nos encontramos con el mecenazgo del arzobispo Antonio de Monroy (1634-1715) sobre el Colegio de Huérfanas, quien en 1706 impuso al mismo las disposiciones sobre clausura propias de los conventos. La gran intervención en este Colegio bajo el mecenazgo de Monroy fue la realizada por Fernando de Casas y Novoa (1670-1750). Este arquitecto fue contratado el 6 de noviembre de 1714 por el deán Francisco Verdugo, en nombre del citado arzobispo, encargándose de la realización de la fachada principal, “la fabrica de un nuevo campanario en la forma que le pareciese mas combeniente” y otras obras como “el primero y segundo piso de lo que corresponde a la enfermeria de bovidillas de buena madera de castaño, las quales han de ser estofadas con buena argamaza de cal, y asi mesmo ha de acer el pisso del corredor del patio, que ace en dicha enfermeria y el fayado de buena madera de castaño labrada, y barrotes embevidos”. Estas obras debía de tenerlas finalizadas Casas en diciembre de 1715.
La fachada principal consta de tres plantas separadas por un listel, de carácter horizontal, y está rematada por una cornisa de vuelo pronunciado. A lo largo de esta fachada se abren ventanas rectangulares enmarcadas con orejeras en sus esquinas; y dos puertas, la principal, que comentaremos a continuación, y la de Carros, muy sencilla.
Portada de la fachada principal
La portada principal se puede dividir en dos cuerpos. En el nivel inferior se abre la puerta, enmarcada con una gruesa moldura con orejeras, y adornada en su clave con una especie de ménsula con extremos enroscados a modo de pergamino. Esta puerta está flanqueada por dos pilastras cajeadas de orden toscano, colocadas sobre pilares, que sostienen un entablamento muy decorado, cuyo friso se ornamenta con mútilos terminados en placa en sustitución de los triglifos. Este motivo tiene sus antecedentes inmediatos, como señala Ríos Miramontes en su obra Aportaciones al barroco gallego, en la fachada del Colegio de San Clemente, de Ginés Martínez, en el proyecto de tabernáculo de la catedral compostelana, de Vega y Verdugo, y en el cierre del cimborrio de dicha catedral, de Peña de Toro. A continuación está la cornisa, muy volada, generando contrastes lumínicos, que da paso al segundo cuerpo. Éste está presidido por una hornacina con la figura de la Asunción. Dicha hornacina presenta bóveda de casetones realzados, pilastras cajeadas que sujetan un arco moldurado con hoja de acanto a modo de clave, y vidriera al fondo.
Asunción
La imagen de la Asunción, salida probablemente del taller de Miguel de Romay, es soportada por una peana que presenta tres cabezas de querubines, sobre las que se alza la Virgen coronada y en actitud orante, cubierta con un manto que genera pliegues. En 1867 esta imagen se pintó de blanco y dorado, segundo el gusto de la época, quedando todavía restos de pintura.
La hornacina se enmarca por dos pilastras cajeadas de orden corintio, que sujetan un friso corrido de ornamentación vegetal. Estas pilastras están flanqueadas a su vez por las típicas volutas barrocas y por decoración de sartas de frutas. A los lados de este segundo nivel se encuentran, sobre pedestales, los escudos de los arzobispos Juan de Sanclemente, el fundador, y Antonio de Monroy, su reedificador. Corona esta portada un frontón curvo partido que da cobijo a una cartela ovalada con la siguiente inscripción: “EL YLLMO SE DN FRAY ANTONIO DE MOROY ARBPOS Y SE DE ISTA CVD MDO REEDIFICAR A SUS EXPENSAS ESTE CLEGIO PA RECOGIMENTO Y EDUCAO D DZELLAS HUERFANAS D ESTE REINO AÑO 1715”.
Campanario
La torre-campanario se alza entre la fachada de la iglesia y la del Colegio, convirtiéndose en el elemento de enlace entre ambas. Se pueden adivinar dos influencias en Casas para su construcción: por un lado la torre del Reloj, de Domingo de Andrade, y por otro el campanario de San Fiz de Solovio, realizado por Simón Rodríguez poco antes, en 1713. Este campanario consta de dos cuerpos. El primero es de planta cuadrada, abierto en sus cuatro lados mediante arcos de medio punto para alojar las campanas. Estos arcos están sostenidos por pilastras toscanas de fuste liso, que se apoyan sobre un antepecho decorado en su centro y extremos por ménsulas en forma de placas. Estos vanos están flanqueados por pilastras cajeadas de festón rehundido, que sostienen un entablamento decorado por placas que sobrepasan el espacio del mismo, y que se corresponden con las placas situadas bajo el antepecho de los vanos. A continuación está una cornisa muy volada, con acróteras dobles terminadas en bola en las esquinas, que da paso al segundo cuerpo. Este presenta planta octogonal, con decoración de placas en todos lados, flanqueados por pilastras lisas, sosteniendo un entablamento que da paso a una cornisa quebrada y terminada en pináculos de bola. Remata el conjunto una cúpula sobre tambor circular con plementería decorada por fajas, y una linterna coronada por un cupulín terminado en pináculo. Este campanario sirvió de ensayo para Fernando de Casas para el remate de la torre de las Campanas de la catedral de Santiago.

Hércules y la monarquía de los Austrias: El Salón de Reinos y el Casón del palacio del Buen Retiro de Madrid

La figura de Hércules resulta habitual en los conjuntos iconográficos del siglo XVII relacionados con la monarquía española de los Austrias. Esta presencia no es casual ni meramente decorativa, sino que responde a una relación que se venía estableciendo desde antiguo entre el héroe grecolatino y la Península Ibérica, y a una filiación más próxima en el tiempo entre el citado personaje y la Casa de Austria.
Ya en la Grecia clásica, Hércules se caracterizaba por su fuerza moral, pues se había sometido voluntariamente a Euristeo, más débil que él, y era considerado el prototipo del Bien en la lucha contra el Mal y de la ayuda a los hombres. Con la llegada del cristianismo se convirtió en un modelo de virtudes cristianas y prefiguración de Cristo.
En la Hispania medieval surgió un gran interés por Hércules, difundiéndose profusamente los dos episodios de su leyenda que lo vinculaban a la Península, la lucha contra Gerión y la colocación de las columnas en Cádiz. Incluso se le dio credibilidad histórica a estos hechos, relacionando al héroe con la dinastía hispana; así lo hizo Rodrigo Jiménez de Rada en su Historia gótica. Otras obras medievales que unen a Hércules con España son la Primera Crónica General de España y la General Estoria, ambas del rey Alfonso X, Los doze trabajos de Hércules de Enrique de Villena, o Favor de Hércules contra Fortuna, del marqués de Santillana.
Quedan establecidas así las dos grandes corrientes a la hora de representar al héroe: la alegórico-religiosa y la alegórico-política o histórica.
Del paso de Hércules por la Península se derivaron las visitas a otros países, con lo que varias dinastías europeas se consideraban descendientes del héroe. Es el caso de la casa de Borgoña, de la que saldría el primer monarca español de la Casa de Austria, Carlos I (1500-1558), reuniéndose en él las diversas tradiciones hercúleas. El emperador se identificó a sí mismo como nuevo Hércules, eligiendo como divisa las palabras “plus ultra” colocadas en torno a las columnas heraclianas, pues aspiraba a ir más allá de las mismas. Esta identificación dio lugar, según afirma Rosa López Torrijos en su obra La mitología en la pintura española del Siglo de Oro, a la expansión y posterior éxito del tema hercúleo en el arte español de los siglos XVI y XVII; vínculo que pasará a todos los monarcas de la Casa de Austria española.
Así, Hércules aparece, en el siglo XVI, en obras encargadas por el propio emperador Carlos I, por personas relacionadas con él, o por organismos que querían rendir homenaje al héroe griego y al emperador conjuntamente. Como ejemplos se pueden citar el palacio de Carlos V en la Alhambra, donde dos medallones de la fachada occidental representan las luchas de Hércules contra el león de Nemea y el toro de Creta, y la fuente de dicho palacio, con la escena del héroe y la hidra de Lerna de nuevo en un medallón.
Pero es en el siglo XVII cuando la figura de Hércules tendrá más éxito. Así, este personaje está presente en dos destacadas obras patrocinadas por la monarquía y ubicadas en el palacio del Buen Retiro de Madrid, el Salón de Reinos y el Casón.

El Salón de Reinos era uno de los tres salones que se encontraban en el ala Norte del palacio del Buen Retiro, obra ideada por Gaspar de Guzmán, conde-duque de Olivares (1587-1645), y proyectada por Alonso Carbonell (1583-1660), siendo su inauguración en 1632. La decoración de este salón tenía dos funciones: la “oficial”, que sería la exaltación del reinado de Felipe IV (1606-1665) y por extensión de la dinastía de los Austrias; y la “indirecta”, justificar e impulsar la política belicista del conde-duque. Ejemplo de esto último es el cuadro de Juan Bautista Maíno La toma de Bahía, donde aparece el propio Olivares coronando al rey.
El conjunto pictórico del salón estaba formado por retratos ecuestres de miembros pasados y presentes de la familia real, doce cuadros de batallas, y diez cuadros con trabajos de Hércules realizados por Francisco de Zurbarán (1598-1664) en 1634. Por tanto, los trabajos heraclianos, actualmente en el Museo del Prado, son las únicas obras no históricas del conjunto.
Hércules contra el toro de Creta
Hércules peleando con Anteo


Hércules contra el jabalí de Erimanto
Desviación del río Alfeo
Hércules contra Cerbero
Hércules atormentado por la túnica de Neso
Hércules venciendo a Gerión
Hércules separando los montes Calpa y Abyla
Hércules contra el león de Nemea
Hércules contra la hidra de Lerna











Se pueden establecer cuatro razones para la presencia de Hércules en el Salón:
- La continuación del vínculo entre Hércules y la Casa de Austria establecido por Carlos I.
- La tradición que unía a Hércules con la historia de España. En esta línea aparecen representadas en el salón las escenas de la lucha contra Gerión y la colocación de las columnas en Cádiz.
- El parangón que se realizaba entre las victorias del héroe (el Bien) contra los monstruos (el Mal), y las victorias del rey sobre sus enemigos. Se estaría hablando, por consiguiente, de una razón de tipo político-moral, y no político-religiosa, como afirma López Torrijos, pues la política española era, más que de defensa de la Religión contra la Herejía, de defensa de la moral católica frente a la moral protestante. Así, aparecen representadas doce victorias españolas, en relación con los lienzos de Hércules.
- El sentimiento religioso, que se muestra en el cuadro Hércules atormentado por la túnica de Neso, donde se establece un paralelismo entre el sufrimiento del héroe y la purificación final exigida al cristiano; sería, por tanto, una alegoría cristiana de Hércules.
Con estos elementos se puede realizar la lectura iconográfica del conjunto: se exhibe la grandeza de la monarquía española, tanto territorial, con la representación de las armas de los veinticuatro reinos, como moral, España defensora del Bien sobre el Mal, de la moral católica sobre la protestante. Las batallas contra los enemigos del catolicismo se comparan con los trabajos de Hércules, quien a la vez representaba a Felipe IV por herencia dinástica, lo que se enfatiza con los retratos de los ascendientes y del heredero. Felipe IV sería, por tanto, el verdadero Hércules reencarnado.

En la sala principal del Casón del Buen Retiro aparecen representados los trabajos de Hércules y el origen de la orden del Toisón. Son pinturas realizadas en el techo y paredes de la sala por Luca Giordano (1634-1705) en 1697. Los objetivos de este programa iconográfico eran, por un lado, el ya habitual de exaltación de los Austrias y la misión salvadora de España; y por otro, convencer de la grandeza de un linaje que en esos momentos transmitía una impresión de debilidad y agotamiento, evidenciándose en la figura del monarca Carlos II (1661-1700). Para ello, Luca Giordano tomó como fuente principal la Iconología de Cesare Ripa.
Se concibe el techo a modo de gran cielo abierto, en el que figuras pequeñas forman escenas independientes. Se combinan dos tipos de estructura: en los lados menores no se limitan las escenas, y en los mayores la limitación viene dada por una estructura de arquitectura fingida.
Hércules aparece como conquistador del vellocino de oro, debido probablemente a que Jasón era un personaje muy poco conocido en España.
La lectura iconográfica del conjunto sería la siguiente: en las paredes de la sala se muestran las hazañas de Hércules, que representa el origen mítico de la dinastía de los Austrias. En la bóveda aparecen dos trabajos de Hércules realizados para ayudar a la divinidad y alegóricos del papel de España en la cristiandad (lucha contra los gigantes y matanza de Anteo); en la parte central se muestra la relación del héroe con la Casa de Borgoña y la fundación de la Orden del Toisón, su máximo galardón (Hércules entrega el vellocino a Felipe el Bueno, antecesor de los Austrias). En la parte opuesta de la bóveda se alaba el poder de la monarquía española que se extiende por todo el mundo (esfera a sus pies), y se manifiesta por los enemigos sometidos, Guerra (Furor encadenado), Herejía (dragón), el Poder Real (león con cetro y armiños), la Riqueza (joyas), y los distintos pueblos; y por las virtudes que la adornan, como la Concordia y la Piedad.
Luca Giordano tuvo como influencia el techo del palacio Barberini en Roma, de Pietro da Cortona. Si en el palacio Barberini hay una exaltación de los Barberini a través del papado, en el Casón se exalta a los Austrias a través de la monarquía española.

En conclusión, se puede afirmar que la figura de Hércules, héroe mitológico en la Antigüedad grecorromana, se vio envuelta en un proceso que la transformó, por la confluencia de diversas significaciones, en uno de los principales motivos heráldicos de la monarquía española de la Casa de Austria, sin perder por ello las implicaciones morales que el héroe ostentaba desde sus inicios.

Los mozárabes y su condición en época califal

Etimológicamente, la palabra mozárabe es un arabismo adoptado por los cristianos del Norte de la Península Ibérica para designar a sus correligionarios de tierra musulmana. Proviene del árabe musta’rab, que significa “arabizado”.
Los mozárabes eran las gentes de origen hispano que bajo dominación islámica conservaron su religión cristiana, sus tradiciones culturales y las leyes por las que se habían regido bajo la monarquía visigoda.
Tanto los mozárabes como los judíos eran tolerados por los musulmanes por tres razones:
- Motivos religiosos. El Islam acepta dentro de la sociedad a cristianos y judíos por considerar que unos y otros poseen una parte de la Verdad Revelada, según Mahoma, quien los denominaba ahl al- Kitâb, la gente del Libro.
- Motivos políticos. La masa de población es muy superior a la de los propios árabes, necesitando los servicios de los nuevos súbditos para dirigir y organizar los territorios conquistados.
- Motivos económicos. La conversión al islamismo lleva consigo la supresión de los impuestos personal y territorial, que suponían una importante fuente de ingresos, por lo que no sólo tolerarán a cristianos y judíos, sino que en muchos casos se oponen a su conversión.
Los cristianos mozárabes de la Iberia islámica tenían el carácter de gentes protegidas por el Islam mediante pacto o mutuo acuerdo. Por parte musulmana el compromiso implicaba: no intervenir en sus asuntos internos; dejarlos en posesión de sus bienes y en el uso de sus derechos privados; no reducir a la esclavitud a sus mujeres e hijos; no imponerles obligación alguna en materia religiosa; respetar sus iglesias; y protegerlos contra el ataque interior o exterior.
Por su parte, los mozárabes se comprometían a: no ocultar esclavos fugitivos ni a enemigos; revelar a los musulmanes la situación de sus adversarios; y pagar los impuestos especiales, que eran la gizya, impuesto anual de capitación, que ascendía a 48 monedas de plata para el rico, 24 para el hombre medio, y 12 para el humilde; y el harag, impuesto territorial que no tenía tarifa fija y variaba con el carácter de las tierras.

Características de la sociedad mozárabe
El jefe de la comunidad cristiana era llamado conde o comes, y estaba investido de funciones recaudatorias y judiciales. Un secretario o katib al-dhimma, que normalmente pertenecía a una honorable familia cristiana,  solía representar los intereses de la comunidad en la corte cordobesa.
Sus leyes estaban basadas en las visigóticas, rigiéndose por el Liber Iudiciorum, pero los jueces mozárabes sólo ejercitaban su jurisdicción cuando ambas partes litigantes eran cristianas. Los juicios que implicaban a un mozárabe y a un musulmán requerían un juez especial que conociese las leyes islámicas y el derecho común; este juez era el cadí (juez) o el sahib al-surta (jefe de policía).
Conservaron su organización eclesiástica, manteniendo las sedes metropolitanas de Toledo, Mérida y Sevilla y los obispados dependientes de cada una, aunque el califa se reservaba el derecho de aprobar los nombramientos de obispos y metropolitanos.
Los matrimonios entre mozárabes y musulmanes eran comunes, continuando cada cónyuge la práctica de su propia religión, es decir, los miembros de una misma familia tenían diferentes creencias religiosas.
Los mozárabes ocuparon puestos importantes en las cortes de los gobernantes islámicos, desempeñando un papel destacado en la vida social, económica, política e intelectual de Al-Ándalus. Eran los mejores intermediarios entre los musulmanes y los cristianos del Norte, contribuyendo así a la transmisión de ideas, tanto a nivel científico como cultural. Muchos de estos cristianos del Sur se alistaron como mercenarios en los ejércitos musulmanes y lucharon contra sus correligionarios norteños.

Para concluir, se podría decir que los mozárabes tenían una mayor calidad de vida que la que presentaban libertos, colonos y siervos cristianos del Norte, por dos razones:
En primer lugar, tanto unos como otros tenían que pagar tributos o impuestos; pero mientras los mozárabes conservaban su independencia, los libertos y colonos dependían de su señor, teniendo además que trabajarle las tierras.
Y en segundo lugar, mientras que los mozárabes llegaron a ocupar puestos importantes en la vida sociopolítica y económica de Al-Ándalus, los libertos y colonos del Norte sólo podían dedicarse a la agricultura, sin perspectivas de progreso económico.

La iglesia románica de Sant Pere d'Escales

Del antiguo monasterio benedictino de Sant Pere d’Escales ha sobrevivido su iglesia románica, conocida actualmente como Sant Pere de Graudescales, ubicada en el municipio de Navés, comarca del Solsonés, en pleno Vall d’Ora.
Vista de la entrada Sur y cabecera
Los orígenes del cenobio se remontan a una iglesia edificada por el presbítero Magnulfo, consagrada el 3 de diciembre de 913 por el obispo de Urgell Nantigis para que funcionase como monasterio benedictino (“ut regulariter secundum patris nostri Benedicti statuta Deo servi ibi vivere potuerint”). Al parecer esto último no se cumplió, pues Escales actuó como canónica hasta 960. El 6 de noviembre de ese año el obispo urgelitano Wisad II convierte finalmente Sant Pere en cenobio benedictino (“secundum regulam Beati Benedicti Abbatis”), a petición del presbítero Francemir, nombrándose como abad al canónigo Bello. Testigo de este hecho fue el conde Borrell II (927-993), quien realizó donaciones a la comunidad escalense el 19 de noviembre de 982 y en su testamento, fechado el 24 de septiembre de 993.
A lo largo de la segunda mitad del siglo XI y comienzos del XII se llevó a cabo la ampliación de las dependencias monásticas, si bien no llegó a tener una ocupación superior a diez monjes, y la construcción de una nueva iglesia. En la segunda mitad de siglo XII el monasterio fue asaltado por Bernat del Vilar y su padre, según narran los propios monjes en un documento dirigido al obispo de Urgell y su cabildo, donde se quejan de que los citados individuos habían dejado “la casa de Sen Pere asolada e desfeita” tras haber sido “trencada e robada e cremada”.
Es probable que este hecho supusiese el principio del fin de la vida monástica en Escales, pues en las Rationes decimarum Hispaniae de 1279 ya aparece documentado un “decano novo santi Petri de Scalis”, es decir, funcionaba como decanato, un decano administraba las iglesias y tierras que habían pertenecido al monasterio, acompañado de sirvientes y algún presbítero y siguiendo una vida canonical. Así seguía actuando a comienzos del siglo XIV. Entre los siglos XV y XVII funcionó como iglesia parroquial; posteriormente el templo continuó ofreciendo culto hasta la Desamortización del ministro Juan Álvarez Mendizábal (1790-1853) en 1836, tras lo que quedó abandonado. Entre 1962 y 1967 tuvo lugar la excavación de las ruinas del cenobio, que sacó a la luz la distribución de sus dependencias. A continuación se procedió a la restauración de la iglesia, permitiendo la restitución del culto el 26 de mayo de 1973.

La iglesia románica
Planta de la iglesia
La comunidad benedictina de Escales decidió edificar una nueva iglesia entre finales del siglo XI y comienzos del XII. El templo presenta planta en forma de T, constituida por una única nave de escaso desarrollo y transepto, a la que se añade una cabecera. Ésta está constituida por tres ábsides semicirculares cubiertos con bóveda de cuarto de esfera y a los que se accede salvando un ligerísimo desnivel mediante un pequeño escalón de factura contemporánea. En el ábside central, destacado en planta y altura, se abren tres vanos semicirculares abocinados a modo de ventanas, y presenta un acceso enmarcado por el arco triunfal seguido de una hendidura en el muro. En el caso de los laterales es uno el ventanal semicircular abocinado abierto en cada ábside. Una planta muy similar se encuentra en la también benedictina iglesia de Sant Pau del Camp, en Barcelona.
Ábside del Evangelio
Ábside central
Nave








































Cúpula sobre trompas
Puerta Norte tapiada
Una cúpula sobre trompas cubre el crucero, que da lugar a un cimborio octogonal al exterior, al igual que en la cercana Sant Vicenç de Cardona. En dicha cúpula se abren un óculo en el centro y tres vanos coincidiendo con los puntos cardinales Oeste, Sur y Este, siendo los de Poniente y Levante semicirculares y el restante rectangular. Tras los arcos torales, los brazos del transepto y nave se cubren con bóveda de cañón. En el muro Oeste del lado del Evangelio se aprecia un gran vano semicircular tapiado, visible también desde el exterior, que constituiría el acceso septentrional al templo y que podría comunicar con el cementerio de la abadía. En la parte superior del muro Norte se dispone un ventanal semicircular; a la misma altura se encuentra otro ventanal idéntico en el muro Sur, en el lado de la Epístola. Bajo este vano meridional se abre, precedida de dos escalones, la puerta Sur, de tímpano liso semicircular, y que sería la entrada principal al templo. Cinco escalones fruto de una restauración reciente suben a la nave, en la cual se abren un ventanal semicircular abocinado en los muros Norte y Sur, y al poniente un ventanal cruciforme en la parte superior y una puerta semicircular, que daba acceso a las dependencias monacales.
Planta de la iglesias y dependencias monásticas.
Éstas consisten en un cuerpo principal rectangular
dividido en tres habitaciones: la meridional
funcionaría como establo; la central, con banco
corrido y hogar, sería a la vez dormitorio, cocina
y comedor; y la septentrional, dividida en dos ámbitos,
estaría destinada a horno y taller. Al Poniente se
dispone un patio rectangular a modo de clautro, en
cuyo extremo Sur se adosó una nueva habitación.
Se asiste entonces a una disposición poco habitual en un recinto monástico benedictino. Aunque en la Regla Benedictina, como en las demás regulaciones monásticas, no hay normas respecto a la edificación y distribución de los monasterios y sus iglesias, la puerta occidental suele ser la principal del templo, por donde acceden los fieles, mientras que la Sur comunica con el claustro, como por ejemplo en la abadía de Cluny. En Escales, las excavaciones arqueológicas de 1962-1967 han demostrado que el recinto monástico se encontraba al Poniente, unido mediante un patio rectangular a la fachada occidental, que poco tendría que ver con su aspecto actual, fruto de reconstrucciones posteriores; en consecuencia, el acceso meridional funcionaría como el principal. En relación con esta disposición, la diferencia de nivel entre nave y transepto actuaría como separación entre monjes y fieles; así, la nave sería el espacio para los religiosos, a la que accederían directamente desde sus dependencias por la puerta Norte, y el transepto para los fieles, que entrarían por la puerta Sur. Parecida distribución se da también en la canónica de Santa María de Serrabona, en el Rosselló, tanto en la idea de diferenciar la altura para la situación de los monjes como en el acceso de los mismos por la puerta Occidental.
Vista de la entrada occidental.Se puede apreciar
la puerta tapiada en el brazo del transepto.
Vista de la cabecera por el lado Norte

Al exterior destaca en altura el ya mencionado cimborio octogonal sobre base cuadrada, que corresponde a las trompas del interior. Se techa con tejas, al igual que la nave y brazos del transepto, siendo en estos últimos a dos aguas. Los ábsides presentan decoración de arcuaciones lombardas sin lesenas, mientras que el resto de muros no muestran ninguna ornamentación, siendo interrumpidos únicamente por las puertas y ventanales.
El templo fue sujeto de restauraciones en 1973, ya mencionada, y 1988. El 26 de mayo de 1998 fue declarado Bien Nacional de Interés Cultural.

Apéndice documental
1
913, diciembre, 3.
El obispo de Urgell Nantigis consagra la iglesia de Sant Pere d’Escales.
Arxiu Capitular d’Urgell, Consagracions d’esglésies, núm. 13.
Publicado en BARAUT, Cebrià: “Les actes de consagracions d’esglésies del bisbat d’Urgell (segle IX-XII)”, en Urgellia, nº 1, (1978), pp. 79-80.

Reverencia divini cultus multiplex in multis impletur. Precipue namque tunc vera et salubris existit religio cum quisquis ad amorem Dei compungitur augmentum boni operis se exercere conatur, et cum alicuius animus a sancto Spiritu tangitur ut Semper ad meliora proficiat omnino ortatur. Quamobrem ego Magnulfus sacerdos, propter remedium anime mee et remuneracionem eterne vite adque propter timorem innumerabilium facinorum meorum, ex propriis facultatibus et ex proprio labore dono adque concedo ad domum sancti Petri, quem ego indignus hedificavi, in dotem adque donacionem ipsos domos et curtes et hortos et molendinis et vineas et terras, cultum et incultum, et omnem edificium cum arboribus pomiferis et inpomiferis cum exiis et recresiis et cum omnis superposito, quantumcumque visus sum abere vel posidere de ipsa roca de Busim usque in ipsa serra Garifredo et de ipsa Schala usque in rivo Amalasindo. Quantum infra istas afrontaciones includunt, quicquid visus sum abere vel posidere vel deinceps Xpisto propicio adquirere potuero, totum et ab integre dono adque trado ad iam dictam ecclesiam sancti Petri, exceptus ipsas vineas que fuerunt de (…)rio et exceptus ipso molinare qui est suptus ipsas chasas, et in Vintagola similiter quantum ibi visus sum abere. Et in villa Arcossa domos et curtes e tortos cultum et incultum, quantum ibi visus sum abere vel possidere tam de aprissione quam de comparacione vel concamiacione, dono adque perpetualiter concedo. Trado igitur iamdictam aeclesiam cum omnibus supra scriptis domno et pontifici Nantigisso ad dedicandum vel consecrandum secundum instituta chanonum, ea videlicet raccionem ut dum Deus mihi vitam concesserit habeam ipsam aeclesiam cum omnibus supra scriptis, cum autem divina vocacione obiero omnia remaneat huna cum consensu predicti pontificis suorumque successorum in potestatem nepotis mei Magnulfi, et post ipsum quicumque de mea proienie talis repertus fuerit qui in iamdictam acclesiam digne Deo servire viluerit et pro me sive pro omnibus parentibus meis adque pro omni populo xpistiano preces et sacrificium offerre voluerit per consensum pontificis. Igitur ego Nantigisus, licet indignus episcopus, consecro hanc iamdictam aeclesiam in honore sancti Petri principis apostolorum, et constituo adque decerno omnia que supra scripta sunt inconvulsa et incontaminata perpetualiter manere et, ut tam isti quam quicumque predictam tenuerit ecclesiam, singulos annos tres libras cere pontifici persolvat. Et in ipso domo sancti Petri sic dono libros, idest misale, leccionario, antifernario, psalterio, evangeliorum disposito, alba, planeta, stola, manipulo, chalice cum patena. Statuimus ergo ut si quandocumque tam ab istis quam ab aliis Deum timentibus ad iamdictam aeclesiam tantum concessum vel stabilitum fuerit tam in rebus quam et in omnibus ut regulariter secundum patris nostri Benedicti statuta Deo servi ibi vivere potuerint, ut sit monasterium et locus monacorum. Si quis autem contra hanc dotem vel donacionem venerit ad inrumpendum aut no venerimus, componere faciat ista omnia supra scripta quantum ad eo tempore inmelioratum fuerit et insuper anatematis vinculo innodetur.
Acta dote vel donacione III nonas decembri, anno XV regnante Carlo rege filio Leudovigo.
(Rusc) Nantyggisus episcopus hanc consecreationis dotem firmavi et SSS. Sig+num Margarito. Sig+num Mangolfus presbiter SSS. Wilgera presbiter SSS. Frudisindo. Sig+num Donato. Eldemares levita SSS.
Eles presbiter, qui hunc ista dotem scripsi et SSS. die et anno quo supra. Borrellus presbiter SSS.

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960, noviembre, 6. Sidona.
El obispo de Urgell Wisad II transforma la canónica de Sant Pere d’Escales en monasterio benedictino, a petición del presbítero Francemir.
Arxiu Diocesà d’Urgell.
Publicado en VILLANUEVA, Jaime: Viage literario a las iglesias de España. Tomo XII, Real Academia de la Historia, Madrid, 1850, pp. 227-231.

Cum in Dei nomine resederet Domnus Borrellus inclitus Comes hac precelsus Marchio, et Domnus Wisadus Sanctae Orgellitensis Sedis Praesul in Civitate Sidona in Orgello tunc advenit ante eos Francemirus Sacer vocem adclamationis dicens: Audi, Domine rector et venerande praesul, praeces quas fundo ante conspectu gloriae vestrae. Dum me tacitus volverem in corde meo, cepi cogitare de facinora quae commissi aq ineunte etate usque in praesentem diem meo peccato impediente et diabolo incitante. Quia sicut ab astra coeli atque arena maris, ita mea innumerabilia sunt peccata et cupi illa delere, et per largissimas elemosinas et amaríssimas lacrimas, quia audivi scripturam dicentem: Elemosinam a morte liberat animam, et non permittit hominem ire in tenebras. Et quia sicut aquam extinguit ignem, ita elemosinam resistit peccatis. Praecor et supplico, Domine Rector et venerande Praesul, ut consilium in vos invenire possim, quomodo anima mea possim de potestate diaboli eripere, et ad ipsum Creatorem qui eam ex nihilo creavit reddere. Illi autem dixerunt: Loquere quod vis, et audiamus. Ille vero ait: Domine est in nostris partibus in pavo (sic. pago) Lordense domus Dei constructa quae holim constituta fuit aecclesia canónica per dedicationem et constructionem Domni Nantygisi Episcopi, et est invocitatum locum Scalas Sancti Petri Principis Apostolorum. Et si Domino placet cupio ibi construere monasterium ubi abitant monaci cum decreta canonum et constructionem regulae sub regimine Episcopi. Cum autem talem vocem adclamationis audissent Domnus Borrellus inclitus Commes, hac venerandus Praesul Wisadus dixerunt: Potest fieri ut fies Pastor in hoc Zenobio. Ego autem Francemirus humilis Sacer dixi: Domine non sum dignus pater esse in hoc Zenobio, Nec Pastor, sed si Domino placet cupio ibi eligere Abbatem secundum iussionem vestram, quia ego non sum dignus vocare Dominus sed servus, quia non cupio ibi volunptatem meam facere, sed volunptatem Patris mei quem Dominus mihi dederit et vobis placuerit. Et cupio ibi servire sicut servus, non ut Dominus, et ibi esse monachus quando fieri potuerit, si Domino placet. At ille Domnus Rector et inclitus Praesul gratias egerunt Deo qui tam firmam spem et consilium rectum dedit hunc Sacerdoti et dixerunt: Elige tibi Abbate qui ibi construat regulam et doceat monachos secundum regulam Beati Benedicti Abbatis et sit pater in hoc Zenobio ad gubernandos monachos et regendas animas. Ante omnia et super omnia Deum semper abeat in mente, ne nobis gehenna tradat. Anno Incarnationis Domini nostri Jesu Christi DCCCC.LX Era DCCCC.XC.VIIII. Indictione V. Anno VII. regnante Leutario Rege, ressidentem Domnem Praesulum Domno Wisado Orgellitensae Sedis Episcopo, et Domno Borrello Comite hac Marchioni praecelso, et Archipresbyteros, id est, Domno Wiricone Levita Archilevita, et Sallane Archilevita, et Eldesindo Archilevita, et Gumilane Archipresbytero, et Ermemiro Archipresbytero, et Wilimundo Abbate, et Suniefredo Abbate, et Wiscafredo Abbate, et Sentane Abbate, et Senguldo Abbate, et Levelde Abbate, necnon et Chanonicos id est, Ermegeldo Praesbytero, et Mirone Praesbytero, et Deilane Praesbytero, et Daniel Praesbytero, et Siero Praesbytero, et Radulfo Levita, et Wifredo Levita, et Witardo Levita, et Exemenus Praesbyter et Adrovarius Praesbyter, et Durandus Praesbyter, et Wadamirus Praesbyter; et de Laycis, id est, Gotmare et Olibane et alio Gotmare, et Eldemare, et Isarno, et Eldefredo. In Ecclesia Sancti Petri cuius baselica sita est in Comitatum Orgellitense in Pavo (sic. pago) Lordense, in locum cuius vocabulum est Scalas, dum inter coetera negotia simul detractarent advenit Francemirus Praesbyter ad Concilium in Sede Vico post solempnitatem Omnium Sanctorum expetivit Domnum Praesulum Wisadoni propter amorem Dei et remunerationem coelestis patriae ut elegisset Bellone Praesbyterum ad onorem Abbatis in Ecclesia Sancti Petri Apostoli quae usque hodie permansit Ecclesia chanonica. Ego namque Francemirus Praesbyter praestolo misericordiae vestrae ut non dedignemini concedere Abbatem in hunc locum Sancti Petri Principis Apostolorum qui ibi doceat regulam Beati Benedicti Abbatis et instrue disciplinae sacrae et imbrat literarum sensum. Haec audientes Beatus Pontifex et cuncta congregatio qui in ipso concilio aderant, interrogaverunt jam dictum Francemirum, si abebat inventum aliquem monacum aut clericum quem Abbatem possit eligere. Ille autem dixit: Abeo inventum unum ex vicinis nostris Bellone Praesbytero et Chanonico de Pavo (sic. pago) Lordense, qui potest ad hoc opus esse; natura nobilis, eloquentia prudens, docibilis moribus, temperatus, sobrius, humilis, in domactibus ecclesiasticis exercitatus, insuper omnia fidei documenta verbis simplicibus assertus. His auditis placuit omnes tam Episcopo quam omnes qui in ipso concilio residebant omnium ibidem adstantium eligentes et proclamantes Bellonem Praesbyterum ad honorem Abbatis. Nam ego Wisadus Episcopus consentio adque trado ad jam praefatum locum Sancti Petri ipsa Ecclesia Santi Mametis qui est in ipsa rocha cum ipsas mansiones et terras et vineas ad se pertinentes ubi invenire potueritis, et de hac die in antea ubi terris et vineis adquirere potuerit ipsas decimas qui inde exeunt obfirmamus atque stabilimus in hunc locum Sancti Petri Apostoli. Et ego Francemirus Praesbyter dono adque trado ad domum Sancti Petri Principis Apostolorum propter electionem Zenobii, et propter remedium animae meae ipsas mansiones quae abeo in illa currize et ipsa Ecclesia Sancta Eulalia simul cum ipsas curtinas et orreos e tortos et arbores pomiferos vel inpomiferas et terras et I. vinea et molinos cum illorum exio et regressio et illorum caput aquis quantum de meo invenire potuerit homo in hunc locum dono atque trado ad domum Sancti Petri in illa tentellagine uno domo et dono ad Sancti Petri libros Eptatico I. Apocalipsin, et actus Apostolorum et Regum, Sapientia Salomonis, disposito I., passionario I., chanano (sic. chanone) I., missale, lectionario, antiphanario in uno volumine, psalterio I., prosario I. et Profetarum I. Et de bestias, equas VI., vacas V., porcos III., inter oves et capras C. et boves IIII. cum illorum aperos, et II. asinos, et tapite I., et quoto I., plumazo I., mapas parilios II., tualias II., cannatas II., anapos X., scutellas XXX., tonnas IIII., bacinos parilio I., caldera erea I. Ego Bellus Presbyter dono ad domum Sancti Petri kavallo I. cum freno et sella et parilio I. de boves, asino I., oves decem, porchos VI. Dono ego Francemirus Praesbyter haec omnia quod superius insertum est ab omne intecrietate ad domum Sancti Petri propter absolutionem peccaminum et propter amorem coelestis patriae, et propter metum gehennae ignis, hut merear evadere penas inferni et ad patria pervenire paradisi. Et ego Wisadus per consensu Francemiri Praesbyteri et per consensum fidelium nostrorum adclamamus et confirmamus adque stabilimus Bellonem Praesbyterum ad honorem Abbatis pariter uno animo in hoc Zenobio unoque consensu diebus vitae suae absque ullius blandimentum, nisi hobedientia summi praesuli monasterii istius Sancti Petri ad docendos et gubernandos necnon ad regendos omnes fratres ibidem Dei famulantes tam in isto monasterio quam in suis cellulis seu etiam alodes et coeteris rebus et omnem redibicia quod in hoc monasterio donatum vel consensum fuerit, et quicquit in antea inspirante Deo adquirere potuerit, et quicquit in praenotatu loco servire consueverint omnibus ipsiusque rebus. Simili modo concedimus et omnem redibicionem in illorum usibus dispensare transfundimus absque ullius contradictionem teneant et possidfeant per nomen nostrum vel redemptionem animarum nostrarum de nostro jure in eorum transfundimus quicquit nobis cultum esse videtur tam iste Bellus Abba et fratres illius sic Deo servientes quam successores eorum. Et qui ex his rebus aliquit Belloni Abbati vel successorum eorum subtraxerit, vel inquietare praesumpserit peccatis nostris animae illius sit obligatum et pro temporali judicio componat de auro durissimo libras X., et haec scriptura firmis permaneat. Facta scriptura electionis VIII. Idus Novembris. = Sig+num Rorrellus Commes qui et Marchio. = Sig+num Borrellus. = Wisadus Sanctae Mariae Sedis Episcopus consensi et subscripsi. = Ego Francemirus Praesbyter qui hanc electionem rogavi scribere et testes firmare et subscribere. = Ellamirus subsc. = Wiricus Archilevita ss. = Salla Archilevita ss. = Ermemirus Archipresbyter ss. = Suniefredus Abba ss. = Daniel Sacer ss. = Quilmundus Levita adque Abba ss. = Senta Abba ss. = Seniuldus Abba ss. = Levelde Levita Abba ss. = Ermegildus Praesbyter ss. = Libanus Praesbyter qui hanc electionem rogitus scripsit et subscripsit sub die, et anno quod supra.

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Siglo XII, segunda mitad.
Los monjes de Sant Pere d'Escales se quejan ante el obispo de Urgell y su cabildo de ataques sufridos por el monasterio.
Arxiu Capitular d’Urgell.
Publicado en PUJOL, Pere: Documents en vulgar dels segles XI, XII & XIII procedents del Bisbat de la Seu d'Urgell, Bilioteca Filològica de L'institut de la Llengua Catalana, Barcelona, 1913, pp. 13-14.

Lo son clams de tons los homens de sen pere descales luin ni prob que fan a senta maria e al bispe e a tot lo couent den. b. del uilar e de son pare. que an la casa de sen pere asolada e desfeita e ogans com primerament per les sues oradures e per les sues folees e per lo feit seu quel el fai e fo la casa de sen pere trencada e robada e cremada. e no per clam de sen pere ni de senta maria de la set. ahi ilex trasene I. libre que uene LX. sol. an. p. uila. e tras hne autre que uene de la corit XX. e V. sol. perque senors lesglesia ne pis seruida. outra alo a la onor uenuda enpignorada e ogans com. inprimis los molins de caned per CC. sol. inpignora. e lo mas de la sala do ora que solie dar a sen pere de pa e de uino e de carn. la meitad e per LXX. sol. que b. nag tornao a sensum que no fore obs a la casa per M. sol. el sensum daquel mas almes inpignora. e anaut los molins de la corit e les ioues els quarts ames inpignora per. C.L. sol. ahi ilex les con animes que ssolien laurar ab la ioua atornades a sensum. per auer quen pres perque III. clerges que i solien estar ara non i esta for I. e aquel mori de fam. ara senors dels homens. de la onor que naditans perque los homens no poden sofere primerament G. de la morera e A. lafont. en arloui. engerat. a quens totes IIII. que naditas on nos som fot. clamans. ara senors ogans les males feites autres quel el fa en la onor. primerament II. mases a uilalta que roba per II. uegades e it fe be de mal qui ualg be M.CC. sol. et alia uice ueng al alberg den G. de margenedes emenasen los porcs el bous e tota i tant troba perque lo mas ne ualra totes temes meins e ne perdud e anant ueng el mas de la muntad uingui II. uegades e fas de mal qui ualg CC. sol. en diners e anean torna i el mas ilex de la muntada e pres lome el auer e la roba e tengo pres tot VI. senmanes e a cab de sis senmanes fet pleid lel ome e fetlo iurar manues su a sen cristoual de buse que nos sen clamarie. tot alol i fet aquel om pernelet que no anie e anant ueng I ioue nob estar per nom. Joan de sen climenz que ere natural de la corit e preslo perque o com dauer que sauie e pres lauer seu. e com losenmenaue pres el e no uolie anar e per lo car el no uolie anar preslo pel collons e cuidal ociure e tenglo pres e fetllo rembre. e agne tot lo seu pernelet que el no anie. e can exi de son poder fetlo iurar.. manues que nosen clamarie. e anant los molins de sen pere de la corit que foren cremans esderocants. per lo feit del e anant fals en. b. dega autre mal als homens de la corit. metse en couenenza ab los caualers e ab los homens de pes quels per fer del seu e sobre a lo el nols atenre daquel feit. e uenen aquels sobre los homens de la corit. e pignoren los homens e son ne robans perque los homens san apagar. aquel auer. e anant atengunds de suedads los homens de la corit dentrada de quaresma en la pernelet quen os no auem. meins de tot a lo apledeiants los homens de la corit persotreita dauer en o pernelet que en els trobasen a agud de cadau qui XX. sol. qui XXX. qui X. e de tot a lo som clamans nos de tons aquests clams e de la casa descales que el a desfeita. e atenemne a senta maria al bispe e a tot lo couent. que sen drez tot aquest feit. en la guerra den. G. de beleuezer e de G. de senta fe donarense los fils den. br. dega. el els tenien la casa en poder e desferen IIII. mases ab en G. de beluer.

La necrópolis medieval judía de Barcelona

En la sección más oriental de la montaña de Montjuïc, en Barcelona, existía en época medieval una necrópolis destinada a la aljama o comunidad judía residente en la ciudad condal y alrededores, y que daría nombre a la propia montaña, el Monte de los Judíos. Se desconoce la extensión total del cementerio, si bien se considera que limitaría al Sudeste con el barranco del Morrot y se extendería hacia el Noroeste desde el actual Mirador de l’Alcalde ocupando el Tir Olimpic y gran parte de los jardines Joan Brossa.
Área aproximada de la necrópolis judía según la resolución de declaración como
B.C.I.N. (Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya núm. 5400, del 15-6-2009)
Esta necrópolis tiene sus orígenes en el siglo IX, pues hay dos aspectos que así lo indican. En primer lugar, existe constancia documentada de presencia judía en Barcelona en la citada centuria, y una de las condiciones que exigía esta comunidad al gobierno local era que se les garantizase la posesión de un solar para enterrar a sus miembros según la tradición hebrea. En segundo lugar, en un documento de 1368 la comunidad judía de Tortosa defiende el valor de las tumbas de su cementerio, que se hallaba en peligro, equiparando éstas a las de Barcelona, donde, afirma, existían desde hacía más de 500 años, lo que situaría la necrópolis barcelonesa, al menos, a mediados del siglo IX.
Pero la primera mención escrita sobre el cementerio no llegará hasta el año 1091, en una restitución que el conde de Barcelona Berenguer Ramón II (1053-1097) debe hacer efectiva a la Canonjía de la Santa Creu i Santa Eulalia, donde se habla de unas “veteres iudeorum sepulturas”.
Del mismo siglo XI es también la primera referencia documental al Call o barrio judío de Barcelona, el “callem judaicum”. En un principio la convivencia entre hebreos y cristianos era cordial, siendo los judíos especialmente valorados como médicos, y llegando a ocupar cargos públicos como embajadores o recaudadores de impuestos. Esta concordia comenzó a truncarse a raíz del IV Concilio de Letrán, en 1215, que adoptó, entre otras disposiciones contra los judíos, la obligación de llevar marcas distintivas en los ropajes y la separación de las comunidades judía y cristiana. La corona aragonesa fue reacia a aplicar estas normas, pero a lo largo del siglo XIII la presión popular sobre los hebreos fue en aumento, protagonizada por las prédicas de franciscanos y dominicos. Se llegó a afirmar que la epidemia de peste negra en Barcelona fue causada por los judíos envenenando el agua, lo que provocó el asalto al Call y el asesinato de varios judíos el 17 de mayo de 1348. Las intervenciones del rey Pedro IV de Aragón (1319-1387) y el papa Clemente VI (1291-1352) exculpando a la aljama calmaron temporalmente los ánimos, pero a finales del siglo XIV Ferrán Martínez, arcediano de Écija, comenzó un movimiento antisemita que provocó el ataque a la judería de Sevilla el 6 de junio de 1391, iniciando una onda expansiva que llegó a Barcelona, siendo el Call nuevamente atacado los días 5 y 7 de agosto del mismo año y cerca de 300 judíos asesinados.
Este hecho supuso el fin de la judería barcelonesa, pues en 1401 el rey Martín I (1356-1410) establece que Barcelona no vuelva a tener un barrio judío, y también el del cementerio, cuyas matsevas o lápidas funerarias fueron desde entonces saqueadas y empleadas como material de construcción.
Entre finales del siglo XIX y principios del XX fueron apareciendo esporádicamente matsevas y tumbas, pero fue a raíz de los restos hallados durante la edificación de los pabellones de Tiro de Pichón cuando se decidió llevar a cabo una excavación arqueológica, dirigida por Agustí Duran i Sanpere entre 1945 y 1946, en la que se encontraron 171 tumbas y tres matsevas in situ. Más recientemente, en una nueva intervención dirigida por Xavier Maese i Fidalgo en 2001, se localizaron 557 sepulturas y una matseva.
Matseva hallada en las excavaciones de 2001, en la tumba 423, con la siguiente inscripción:
"Esta es la tumba de una mujer piadosa y honesta, la señora Miriam, esposa del rabino Isaac ha-Leví, bendita sea la memoria del justo. Murió el mes de kislev [noviembre-diciembre] del año cuatro mil novecientos noventa [1229]"
Estas excavaciones muestran una necrópolis en la que se superponen dos niveles de tumbas, dispuestas linealmente orientadas hacia el Levante, muy próximas unas a las otras, de lo que se deduce que los muertos se enterraban en el orden de defunción, sin seguir vínculos familiares, y que la densidad de enterramientos era muy elevada. La mayoría de estas fosas no están hechas a medida del difunto, el cual se entierra envuelto en el tajrijim, una mortaja blanca que simboliza la igualdad existente entre todos los seres humanos a la hora de la muerte, y mirando al Este, a Jerusalén, siguiendo la tradición judía.
Maese i Fidalgo establece cuatro tipos de sepulturas:
1)    Tumbas de cavidad lateral. Empleadas a lo largo de toda la historia del cementerio, es decir, desde el siglo IX hasta el XIV. Consisten en una fosa de dimensiones similares a las del cuerpo, donde se dispone de lado al difunto.
2)    Tumbas de corte antropomorfo. Se utilizaron desde los siglos IX al XIII, como mínimo. Habituales también en los cementerios cristianos medievales, presentan planta trapezoidal alargada con encaje trapezoidal o rectangular para la cabeza. Se distinguen dos variantes: con una cubierta de losas colocadas en horizontal sobre el difunto o sin esta protección pétrea.
3)    Tumbas de bañera. Fechadas entre los siglos XII y XIV. Son de planta ovalada, y al igual que las antropomorfas pueden presentar cubierta de losas o estar sin ellas.
4)    Tumbas de ataúd. Son las más modernas del cementerio, empleándose en los siglos XIII y XIV. Su planta es trapezoidal o rectangular y en ellas se enterraba al difunto dentro de una caja de madera.
En junio de 2006 las comunidades judías catalanas solicitaron a la Generalitat de Cataluña que el cementerio fuese declarado Bien Cultural de Interés Nacional para que se convirtiese en un espacio protegido, considerando su carácter sagrado, y que de este modo se pudiese cumplir el kavod ha met o respeto a los muertos de la tradición hebrea. Así, tres años más tarde, el 2 de junio de 2009, la necrópolis fue declarada B.C.I.N.